martes, 3 de diciembre de 2013

Un cuento Zen.

No te pierdas en tus pensamientos y emociones.
Deja que ellos se pierdan en ti.







Un viejo Maestro le pidió a un jóven triste que colocase una mano llena de sal en un vaso de agua y lo bebiese.

- Qué gusto tiene? - le preguntó el Maestro.
- Horrible - dijo el joven sin pensar dos veces.

El Maestro sonrió y le pidió al joven que agarrase con la otra mano llena de sal y llevase al lago. Los dos caminaron en silencio, y cuando llegaron, el maestro pidió al joven que tirase la sal en el lago. Entonces el joven hizo lo que el maestro le dijo

Luego el viejo le dijo:
- Bebe un poco de esta agua.
El joven así lo hizo mientras el agua le corría por el mentón , entonces el Maestro le preguntó

- Que gusto tiene?
- Bueno! - Dijo el joven sin pestañar

- Sientes el gusto de la sal? - preguntó el maestro
- No. - le dijo el joven

El Maestro entonces se sentó al lado del joven, le tomó sus manos y le dijo
- El dolor en la vida de una persona no cambia. Pero el sabor del dolor depende de dónde lo colocamos.

Cuando sientas dolor, la única cosa que debes hacer es aumentar el sentido de todo lo que está a tu alrededor. Y dar más valor a lo que tienes en detrimento a lo que perdiste. En otras palabras: Es dejar de ser vaso, para transformarte en lago.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los padres. Las madres... Dios mio!

¿SER PADRES: PAPEL O FUNCIÓN?

Muchos adultos representan personajes cuando hablan con los niños. Utilizan palabras y sonidos ridículos. Le hablan al niño como si fuera inferior y no lo tratan como su igual. El hecho de que sepamos más o seamos más grandes transitoriamente no significa que el niño no sea igual a nosotros. En algún momento de la vida, la mayoría de los adultos se convierten en padres, uno de los papeles más universales. La pregunta más importante es si podemos cumplir la función de ser padres y cumplirla bien, sin identificarnos con esa función, es decir, sin convertirla en un papel dentro del drama. Una parte necesaria de la función de ser padres es satisfacer las necesidades del niño, evitar que corra peligros y, en ocasiones, decirle lo que debe o no hacer. Sin embargo, cuando esa función se convierte en identidad, cuando nuestro sentido de ser se deriva totalmente o en gran medida de ella, la función toma precedencia, se engrandece y asume el control. Nos excedemos en satisfacer las necesidades del niño, las cuales se convierten en caprichos; exageramos con la protección e interferimos con la necesidad del niño de explorar el mundo y ensayar por sí mismo. De decirle lo que debe o no hacer pasamos a controlar y a imponer nuestra voluntad.

Es más, la identificación con la función prevalece mucho después de desaparecer las necesidades que dieron lugar a la función de ser padres.

No podemos dejar de ejercerla cuando ya el niño se convierte en adulto. No podemos deshacernos de la necesidad de ser necesitados por el hijo. Aunque el hijo tenga 30 o 40 años, no podemos dejar atrás la noción de "Saber lo que es mejor para ti". El padre o la madre continúa representando compulsivamente su papel, de manera que no hay una relación auténtica. Los padres se definen con base en esa función y temen inconscientemente perder esa identidad si dejan de ser padres.

Cuando se ve frustrado su deseo de controlar o influir sobre las actuaciones de su hijo adulto, como suele suceder, comienzan a criticar o a mostrar su desaprobación, o tratan de hacer que el hijo se sienta culpable, todo en un intento inconsciente por conservar su personaje, su identidad.

A simple vista parece como si estuvieran preocupados por el hijo, y están convencidos de que así es, pero lo único que les preocupa realmente es conservar la identidad a través de su papel en el drama. Todas las motivaciones del ego están encaminadas a engrandecernos y favorecer nuestros intereses y algunas veces las disfrazamos muy bien para que ni siquiera la persona en quien opera el ego las pueda reconocer.
Un padre o una madre que se identifica con su personaje también puede tratar de realizarse a través de los hijos. La necesidad del ego de manipular a los otros para que llenen su constante sentido de carencia la dirigen hacia sus hijos.

Si se llevaran a la conciencia y se expresaran los supuestos y las motivaciones inconscientes de los padres, seguramente se oirían así: "Deseo que tú logres lo que yo nunca pude lograr; deseo que seas alguien en el mundo, para que yo también pueda ser alguien a través de ti. No me desilusiones. Me he sacrificado por ti. Mi desaprobación tiene por objeto hacerte sentir culpable e incómodo para que finalmente te pliegues a mis deseos. Y sobra decir que yo sé qué es lo mejor para ti. Te amo y te seguiré amando si haces lo que yo sé que te conviene".


Cuando traemos a la conciencia esas motivaciones, nos damos cuenta de lo absurdas que son. El ego que está detrás de ellas sale a relucir, junto con su disfunción. Algunos padres con quienes he hablado han reaccionado inmediatamente diciendo, "Por Dios, es eso lo que he estado haciendo?" Una vez reconocemos lo que hacemos o lo que hemos venido haciendo, reconocemos también su inutilidad, y el patrón inconsciente se disuelve por sí solo. La conciencia es el factor de cambio más poderoso de todos.
Si sus padres están procediendo de esa manera, no les diga que viven en estado de inconsciencia y bajo el control del ego porque seguramente con eso aumentara su inconsciencia cuando el ego trate de defender su posición. Basta con que usted reconozca que el ego está detrás de todo eso y que ellos no son ego. Los patrones egotistas, hasta los más viejos, a veces se disuelven milagrosamente cuando desaparece nuestra oposición interior. La oposición solamente los refuerza. Pero aunque no sea así, usted podrá aceptar compasivamente el comportamiento de sus padres, sin necesidad de reaccionar al él, es decir, sin personalizarlo.
También se deben tener en cuenta nuestros propios supuestos o nuestras propias expectativas inconscientes detrás de las reacciones habituales hacia nuestros padres. "Mis padres deberían aprobar lo que hago. Deberían comprenderme y aceptarme como soy". ¿De veras? ¿Por qué deberían hacerlo? El hecho es que no lo hacen porque no pueden. Su conciencia todavía no ha dado el salto cuántico evolutivo hasta ese nivel de conciencia. Todavía no están en capacidad de dejar de identificarse con su papel. "Si., pero no puedo sentirme a gusto y feliz con lo que soy a menos de que tenga la aprobación y la comprensión de mis padres". ¿De veras? ¿Cómo cambiaría su verdadero ser el hecho de que ellos aprueben o desaprueben? Todos esos supuestos sin examinar causan muchas emociones negativas, mucha infelicidad innecesaria.
Manténgase alerta. ¿Cree que algunos de los pensamientos que pasan por su mente son la voz interiorizada de su padre o de su madre que quizás le dice, "No eres lo suficientemente bueno. Nunca llegarás a ser alguien", o algún otro juicio o postura mental? Si hay conciencia en usted, podrá identificar esa voz mental por lo que es: un pensamiento rancio, condicionado por el pasado. Si hay conciencia en usted, ya no tendrá que creer en todos su pensamientos. Es solamente un pensamiento viejo. Conciencia significa Presencia y solamente la Presencia puede disolver el pasado inconsciente.
Ram Dass decía, "Si te crees muy iluminado, ve y pasa una semana con tus padres". Es un buen consejo. La relación con los padres no solamente es la relación primordial que establece el tono para todas las demás relaciones subsiguientes, sino que también es una buena prueba para nuestro grado de presencia. Mientras más pasado compartido haya en una relación, más debemos estar presentes; de lo contrario nos veremos obligados a revivir el pasado una y otra vez.

EL SUFRIMIENTO CONSCIENTE

Cuando se tienen hijos pequeños, se les debe dar ayuda, orientación y protección en la medida de lo posible, pero lo más importante es darles espacio para ser. Los hijos llegan al mundo a través de nosotros, pero no son "nuestros". La noción de "Sé lo que es mejor para ti" puede ser cierta cuando son muy pequeños, pero mientras más crecen, más pierde validez. Mientras mayores sean nuestras expectativas sobre la forma como se desenvolverán sus vidas, más viviremos desde la mente en lugar de estar presentes para ellos. Con el tiempo cometerán errores y tendrán sus aflicciones, como todos los seres humanos. En realidad, podrán ser errores solamente desde nuestro punto de vista. Lo que vemos como error podría ser exactamente lo que necesitan hacer o experimentar. Debemos darles tanta ayuda y orientación como podamos, pero también en ocasiones debemos permitirles cometer errores, en especial cuando comienzan a entrar en la edad adulta. En ocasiones también debemos dejarlos sufrir. El sufrimiento puede salir de la nada o puede ser consecuencia de sus propios errores.
¿No sería maravilloso si pudiéramos ahorrarles todo ese sufrimiento? Claro que no. No evolucionarían como seres humanos y permanecerían en la superficie, identificados con la forma externa de las cosas. El sufrimiento nos ayuda a adentrarnos en nosotros mismos. La paradoja es que el sufrimiento se debe a la identificación con la forma pero a la vez erosiona la identificación con la forma. El sufrimiento es, en gran medida, producto del ego, aunque con el tiempo lo destruye, pero solamente hasta tanto se trae el sufrimiento a la conciencia.
La humanidad está destinada a trascender el sufrimiento, pero no de la manera como piensa el ego. Uno de los muchos supuestos erróneos del ego, uno de sus muchos pensamientos ilusorios es "No tendría por qué sufrir". Algunas veces ese pensamiento se transfiere a un ser cercano: "Mi hijo no tendría por qué sufrir".
Ese es el pensamiento que se encuentra en la raíz del sufrimiento. El propósito del sufrimiento es noble: promover la evolución de la conciencia y consumir al ego. El hombre crucificado es un arquetipo. Representa a todos los hombres y a todas las mujeres. El proceso se hace más lento en la medida en que nos resistimos al sufrimiento porque la resistencia produce más ego al cual consumir. Sin embargo, cuando aceptamos el sufrimiento se acelera el proceso gracias al hecho de sufrir conscientemente. Podemos aceptar el sufrimiento para nosotros mismos o para alguien más, como un hijo o un progenitor. La transmutación ocurre simultáneamente con el sufrimiento consciente. El fuego del sufrimiento se convierte en la luz de la conciencia.
El ego dice, "no tengo por qué sufrir", y ése pensamiento acrecienta el sufrimiento. Es una distorsión de la verdad, la cual siempre ha sido paradójica. La verdad es que debemos acoger el sufrimiento para poder trascenderlo.

LA PATERNIDAD Y LA MATERNIDAD CONSCIENTES

Muchos hijos abrigan ira y resentimiento hacia sus padres y, muchas veces, la causa es la falta de autenticidad en su relación. El hijo anhela un progenitor que sea un ser humano, no un personaje, independientemente de la meticulosidad con la cual se esté representando al personaje. Es probable que como padres hagamos todo lo correcto y lo mejor que podemos por nuestros hijos, pero hacer lo mejor puede no ser suficiente. En efecto, hacer nunca será suficiente si descuidamos el Ser. El ego no sabe nada acerca del Ser sino que cree que la salvación final está en el hacer. Cuando somos presa del ego creemos que haciendo más y más finalmente acumularemos suficientes "acciones" para sentirnos completos en algún momento futuro. No es así. Solamente nos perderemos en medio de la actividad. Toda la civilización se está perdiendo en medio de una actividad que no está anclada en el Ser y, por tanto, es inútil.
¿Cómo traer el Ser a la vida de una familia ocupada, a la relación con los hijos? La clave está en prestarles atención a los hijos. Hay dos clases de atención. Una es la basada en la forma. Y la otra es la atención informe. La atención basada en la forma siempre está conectada de alguna manera con la acción o la evaluación. "¿Hiciste tus tareas? Come. Arregla tu habitación. Cepíllate los dientes. Haz esto. Deja de hacer eso. Apúrate, alístate".
¿Qué más debemos hacer ahora? Esta pregunta básicamente resume la vida familiar de muchos hogares. Claro está que la atención basada en la forma es necesaria y tiene su lugar, pero si es el único elemento de la relación con el hijo, entonces falta la dimensión vital y el Ser se pierde completamente entre "los apuros del mundo", como dice Jesús. La atención informe es inseparable de la dimensión del Ser. ¿Cómo opera?
Al mirar, oír, tocar o ayudar al hijo a hacer esto o aquello, nos mantenemos alertas, quietos, completamente presentes, no deseando otra cosa que no sea ese momento, tal y como es. Es así como abrimos espacio para el Ser. En ese momento, estando presentes, dejamos de ser padre o madre. Somos la conciencia, la quietud, la Presencia que oye, mira, toca y habla. Somos el Ser detrás de la acción.

RECONOCER AL HIJO

Somos todos seres humanos. ¿Qué significa eso? Dominar la vida no es cuestión de control sino de encontrar el equilibrio entre nuestra humanidad y nuestro Ser. Nuestros personajes y las funciones que cumplimos como ser madre, padre, esposo, esposa, joven o viejo, al igual que todo lo que hacemos, pertenece a la dimensión humana. Son cosas que tienen su lugar y a las cuales debemos honrar, pero que no son suficientes para llevar una vida o una relación verdaderamente plena y significativa. Lo humano por sí solo nunca es suficiente, independientemente de cuánto nos esforcemos o de todo lo que logremos. Por otro lado está el Ser. Esta dimensión se encuentra en la presencia quieta y alerta de la Conciencia misma, la Conciencia que somos. Lo humano es la forma. El Ser no tiene forma. Lo humano y el Ser no están separados sino entretejidos.
En la dimensión humana, somos incuestionablemente superiores a nuestros hijos. Somos más grandes, más fuertes, sabemos más, podemos hacer más. Si ésa es la única dimensión que conocemos, nos sentimos superiores a nuestros hijos, aunque sea inconcientemente. Y hacemos sentir inferiores a nuestros hijos, aunque sea inconcientemente. No hay igualdad entre nosotros y nuestros hijos porque solamente hay forma en la relación y, en la forma es obvio que no podemos ser iguales. Podemos amar a nuestros hijos, pero ese amor será solamente humano, es decir, condicional, posesivo, intermitente. Somos iguales solamente más allá de la forma, en el Ser; y es solamente cuando encontramos la dimensión sin forma en nuestro interior que puede haber verdadero amor en esa relación. La Presencia, nuestro Yo Soy eterno se reconocen en el otro, y ese otro, en este caso el hijo, se siente amado, es decir, reconocido
Amar es reconocer en el otro. Entonces el carácter "ajeno" del otro se nos revela como una ilusión perteneciente únicamente al ámbito humano, al ámbito de la forma. El ansia de amor de todos los hijos radica en el ansia de ser reconocidos, no en el plano de la forma, sino en el plano del Ser. Si los padres honran solamente la dimensión humana del hijo pero descuidan su Ser, el hijo sentirá que la relación no es plena, que algo verdaderamente vital les hace falta, y acumularán sufrimiento y a veces resentimiento inconsciente contra sus padres. "¿Por qué no me reconoces?" Ese parecería ser el clamor del sufrimiento o del resentimiento.
Cuando el otro nos reconoce, el reconocimiento trae la dimensión del Ser al mundo de una manera más intensa a través de los dos. Ese es el amor que redime al mundo. Me he referido a esto concretamente a través de la relación concreta con los hijos, pero es algo que se aplica, como es obvio, a todas las relaciones.
Se ha dicho que "Dios es amor", pero eso no es absolutamente correcto. Dios es la Única Vida más allá de las incontables formas de vida. El amor implica dualidad: amante y amado, sujeto y objeto. Así, el amor es el reconocimiento de la unicidad en el mundo de la dualidad. Ese es el nacimiento de Dios al mundo de la forma. El amor hace que el mundo sea menos mundano, menos denso, más transparente a la dimensión divina, la luz de la conciencia misma.

RENUNCIAR A REPRESENTAR PERSONAJES

Una lección esencial sobre el arte de vivir que todos debemos aprender es a hacer lo que las situaciones nos exigen sin que por ello nos convirtamos en un personaje con el cual identificarnos. El poder de lo que hacemos se intensifica si actuamos por la acción misma en lugar de hacerlo como medio para proteger, engrandecer o satisfacer nuestra identidad. Cada personaje es una noción ficticia del ser y sirve para personalizarlo, corromperlo y distorsionarlo todo a causa del "pequeño yo" fabricado por la mente y del personaje en cuestión. La mayoría de las personas que ocupan posiciones de poder en este mundo como los políticos, las celebridades de la televisión, los líderes de empresa y también los líderes religiosos, se identifican totalmente con su papel, salvo por algunas excepciones notables. Podrán ser personajes viP pero nos son más que actores inconscientes en el drama del ego, un drama que parece supremamente importante pero que, en últimas, carece de todo propósito. Según las palabras de Shakespeare, es una "historia contada por un tonto, llena de sonido y furia, pero carente de significado".1 Es sorprendente saber que Shakespeare llegó a esa conclusión sin tener el beneficio de la televisión. Si el drama del ego tiene algún propósito, éste es indirecto: crear cada vez más sufrimiento en el planeta, el cual finalmente destruye el ego, pese a ser creado por 61. Es el fuego en el cual se consume a sí mismo el ego.
En un mundo lleno de personajes que representan un drama, las pocas personas que no proyectan una imagen fabricada por la mente (y las hay incluso en la televisión, los medios y el mundo de los negocios) sino que funcionan desde la esencia profunda de su Ser, que no aparentan ser más de lo que son sino que son ellas mismas, se destacan como personas notables y son las únicas que logran dejar una verdadera huella en este mundo. Son las portadoras de la nueva conciencia. Imprimen gran poder a todo lo que hacen porque están en armonía con el propósito del todo. Sin embargo, su influencia va mucho más allá de lo que hacen, mucho más allá de su función. Su simple presencia sencilla, natural, discreta, ejerce un efecto de transformación sobre todas las personas con quienes entran en contacto.
Cuando no representamos papeles, no hay ego en lo que hacemos. No hay un propósito oculto: protegernos o fortalecernos. El resultado es que nuestros actos ejercen un poder mucho mayor. Nos concentramos totalmente en la situación. Somos uno con ella. No tratamos de ser alguien en particular. Cuando somos totalmente nosotros mismos, nuestros actos son más poderosos y eficaces. Pero no debemos esforzarnos por ser nosotros mismos. Ese es otro papel. Se llama "mi yo natural y espontáneo". Tan pronto como nos esforzamos por ser esto o aquello, asumimos un personaje. El consejo de "Sé tu mismo" es bueno, pero también puede ser engañoso. La mente intervendrá para decir, "Veamos, ¿cómo puedo ser yo mismo?" Entonces la mente desarrolla algún tipo de estrategia: "De cómo ser yo mismo". Otro personaje. En realidad, la pregunta de "¿Cómo puedo ser yo mismo?" es incorrecta. Implica que debemos hacer algo para ser nosotros mismos. Pero el cómo no es válido porque ya somos nosotros mismos. Debemos dejar de añadir carga a lo que ya somos. "Pero no sé quién soy. No sé lo que significa ser yo mismo". Cuando logramos sentirnos totalmente a gusto con el hecho de no saber quiénes somos, entonces lo que queda es lo que somos: el Ser detrás del humano, un campo de potencialidad pura en lugar de algo ya definido.
Decídase a renunciar a definirse, ante usted mismo y ante los demás. No perecerá. Vivirá. Y no se preocupe por la manera como los demás lo definen. Cuando lo definen, ellos se limitan, de manera que ése es problema de ellos. Cuando se relacione con la gente, no asuma principalmente un papel o un personaje. Sea solamente un campo de Presencia consciente.
¿Por qué el ego representa personajes? A causa de un supuesto sin examinar, de un error fundamental, de un pensamiento inconsciente. Ese pensamiento es: no soy suficiente. De allí se desprenden otros pensamientos inconscientes: debo representar un papel a fin de obtener lo que necesito para estar completo; debo conseguir más a fin de poder ser más. Pero es imposible ser más de lo que somos porque detrás de nuestra forma física y psicológica somos uno con la Vida misma, uno con el Ser. En la forma siempre hay seres inferiores y superiores a alguien. En esencia, no somos ni inferiores ni superiores a nadie. El verdadero amor propio y la verdadera humildad son producto de ese reconocimiento. A los ojos del ego, el amor propio y la humildad son contradictorios. Pero en verdad son la misma cosa.

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EL CUERPO DEL DOLOR DE LOS NIÑOS

En los niños, el cuerpo del dolor a veces se manifiesta a través del mal humor o el retraimiento. El niño se torna hosco, se niega a relacionarse y puede sentarse en un rincón a chuparse el dedo o abrazado a un muñeco. También se puede manifestar a través de accesos de llanto o de pataletas. El niño grita, se tira al piso o incurre en comportamientos destructivos. El hecho de no conseguir lo que desea puede desencadenar al cuerpo del dolor, y en un cuerpo del dolor apenas en desarrollo, la fuerza del deseo puede ser intensa. Los padres podrán sentirse perplejos sin saber qué hacer y sin poder creer que su pequeño ángel se ha convertido en un monstruo en tan sólo unos segundos. "¿De dónde sale tanta desesperación?" se preguntan. Es, en mayor o menor medida, la participación del niño en el cuerpo colectivo de la humanidad, el cual se remonta al origen mismo del ego humano.
Pero el niño quizás recibió sufrimiento de los cuerpos del dolor de sus padres, de tal manera que estos podrán ver en su hijo el reflejo de lo que hay en ellos. El cuerpo del dolor de los padres puede afectar profundamente a los niños altamente sensibles. El hecho de tener que presenciar la demencia del drama de sus padres les provoca un dolor emocional insoportable, de tal manera que son estos niños quienes llegan a tener cuerpos del dolor muy densos en la edad adulta. Los padres que tratan de ocultar sus cuerpos del dolor no engañan a sus hijos. "No debemos pelear delante de Ios niños", dicen, pero eso sólo significa que mientras conversan educadamente, el hogar está cargado de energía negativa. Suprimir el cuerpo del dolor es extremadamente tóxico, mucho más que dejarlo manifestar abiertamente, y los niños absorben esa toxicidad psíquica, la cual contribuye a acrecentar sus propios cuerpos del dolor.
Algunos niños aprenden acerca del ego y del cuerpo del dolor por la vía subliminal, por el solo hecho de vivir con padres altabmente inconscientes. Una mujer cuyos dos progenitores tenían un ego y un cuerpo del dolor muy fuertes me dijo que cuando sus padres se gritaban y se ofendían, a pesar de amarlos, ella se decía, "estas dos personas están locas. ¿Cómo terminé yo aquí?" Ya tenía la conciencia de la demencia de esa clase de vida. Esa conciencia le ayudó a amortiguar la cantidad de dolor absorbida de sus padres.
Los padres suelen preguntarse cómo manejar el cuerpo del dolor de sus hijos. La primera pregunta, por su puesto, es si están manejando el propio. ¿Lo reconocen dentro de sí mismos? ¿Pueden mantenerse lo suficientemente presentes cuando se activa para poder tomar conciencia de la emoción a nivel de las sensaciones antes de que pueda convertirse en pensamiento y, por tanto, en una "persona infeliz"?
Mientras un niño sufre un ataque del cuerpo del dolor no es mucho lo que podamos hacer salvo estar presentes a fin de no dejarnos arrastrar hacia una reacción emocional y evitar así que el cuerpo del dolor del niño se alimente de ella. Los cuerpos del dolor pueden ser enormemente histriónicos y no hay que dejarse engañar por ellos. No hay que tomarlos muy en serio. Si el cuerpo del dolor se activó por que no se le dio gusto al niño, es preciso no ceder ante sus exigencias. De lo contrario, el niño aprenderá que "mientras más desgraciado soy, mayor es la probabilidad de obtener lo que deseo". Esta es la fórmula para la disfunción posteriormente en la vida. El cuerpo del dolor se frustrará al ver que los padres no reaccionan y seguramente exagerará su ataque un poco más, antes de tranquilizarse. Por suerte, los episodios del cuerpo del dolor suelen ser más breves en la infancia que en la edad adulta.
Conviene hablar con el niño sobre lo sucedido cuando se serene, o al día siguiente. Pero no se trata de hablarle al niño sobre el cuerpo del dolor. Lo mejor es hacerle preguntas como, "¿qué te pasó ayer cuando no podías dejar de gritar? ¿Recuerdas? ¿Cómo te sentiste? ¿Te gustó esa sensación? ¿Tiene nombre eso que te sucedió? ¿No? ¿Si pudieras darle un nombre, cómo lo llamarías? ¿Querrías hacer un dibujo para explicar cómo fue? ¿Se durmió? ¿Crees que pueda volver?"
Estas son apenas algunas sugerencias. El propósito de este tipo de preguntas es despertar en el niño su facultad para observar, es decir, su Presencia. De esa manera, el niño aprenderá a no identificarse con el cuerpo del dolor. También conviene que el padre hable con el niño acerca de su propio cuerpo del dolor, en unas palabras que el niño pueda comprender. La próxima vez que el cuerpo del dolor asuma el control del niño, se le puede decir, "ha regresado, ¿verdad?" Se deben utilizar las mismas palabras que el niño utilizó cuando habló al respecto y dirigir su atención hacia sus sensaciones. La actitud del adulto debe ser de interés o curiosidad, en lugar de crítica o condena.
No es muy probable que con eso se pueda frenar al cuerpo del dolor y hasta podrá parecer que el niño ni siquiera escucha. Sin embargo, en el fondo quedará algo de conciencia, incluso durante los momentos en que esté activo del cuerpo del dolor. Con el tiempo, la conciencia se irá fortaleciendo mientras el cuerpo del dolor se debilita. El niño estará desarrollando más Presencia. Un día quizá suceda que sea el niño quien nos señale que nuestro cuerpo del dolor ha asumido el control sobre nosotros.


(E. Tolle. "Una nueva Tierra")

martes, 26 de noviembre de 2013

Saber escuchar

1- El escuchar es un arte que no se obtiene fácilmente, pero en él hay belleza y gran comprensión. Escuchamos con distintas intensidades de nuestro ser, pero nuestro escuchar es siempre desde una idea preconcebida o desde un punto de vista particular. No escuchamos simplemente; se interpone siempre la pantalla de nuestros propios pensamientos, de nuestras conclusiones, de nuestros prejuicios, nuestra experiencia personal, creencias y opiniones. Para escuchar tiene que haber quietud interna, una atención relajada; hay que estar libre del esfuerzo de adquirir. Este estado alerta y, no obstante, pasivo, uno puede escuchar lo que está más allá de la conclusión verbal. Las palabras confunden; son sólo medios exteriores de comunicación; pero para comunicarnos más allá del ruido de las palabras, en el escuchar tiene que haber una pasividad alerta. Los que aman pueden escuchar; pero es extremadamente raro encontrar a alguien que escuche. Casi todos vamos tras resultados, queremos alcanzar metas; estamos siempre venciendo y conquistando; en consecuencia, no escuchamos.

La mayoría de nosotros estamos muy poco acostumbrados a escuchar. Si oímos cualquier cosa contraria a nuestra forma habitual de pensar, o si alguien desprecia uno de nuestros ideales favoritos, nos inquietamos de sobremanera.
Tenemos intereses creados en ciertas ideas y en ciertos ideales, al igual que los tenemos en nuestras propiedades y bienes materiales, y también en nuestra experiencia y conocimiento acumulados; y cuando se pone en tela de juicio cualquier cosa de éstas, perdemos el equilibrio y oponemos resistencia a todo lo que nos dicen.

2- Estamos tan identificados con nuestras opiniones y pensamientos que cuando algo los “toca", nos sentimos tocados o incluso amenazados. Nos sentimos heridos y atacados y entonces pasamos al modo defensa-ataque, y entramos en la lucha por defender un ideal, una creencia, una opinión, un pensamiento, tal como si estuviéramos defendiéndonos a nosotros mismos.
Algunos llegan a decir: "Es que estoy defendiendo la verdad!", pero la verdad no necesita defensores. La verdad sigue siendo la verdad aunque la tapen, nieguen o ignoren.

Te pido que escuches con una mano en el corazón, sin tratar de defender ni atacar lo que se dice. Escucha con neutralidad, con desnudez, con pureza.
Escucha sin elección. Escucha sin preferencias, sin pensamientos de por medio, sin otra intención mas que la de escuchar. Escucha sin filtros, sin intermediarios. Escucha directamente. Escucha con toda tu energía en el escuchar. Escucha con todo tu Ser.
Sólo cuando uno escucha así, oye la canción profunda de las palabras.
Escuchando en serena quietud, así podemos estar sentados, los 2, juntos, en comunión, siendo uno.
Eso es amor.
Eso es amar.

1- J. Krishnamurti
2- Mariano Gringaus

Amigo mío: siéntate y escuchame. Oyeme con tu corazon.

Amigo mío..., yo no soy lo que parezco. Mi aspecto es sólo un traje que llevo puesto, un traje hecho cuidadosamente; que me protege de tus preguntas, y a ti, de mi indiferencia.

El "Yo" que hay en mí, amigo mío, mora en la casa del silencio, y en ella permanecerá por siempre, inadvertido, inabordable.

No quisiera que creyeras en lo que digo ni que confiaras en lo que hago, pues mis palabras no son otra cosa que tus propios pensamientos, hechos sonido; y mis acciones, tus propias esperanzas convertidas en acción.

Cuando dices: " El viento sopla hacia el oriente", yo digo: " Sí, sopla hacia al oriente"; pues no quisiera hacerte saber que mi mente no mora en el viento, sino en el mar. Tú no puedes comprender mis navegantes pensamientos, ni me interesa que los comprendas. Prefiero estar a solas en el mar.

Cuando es de día para ti, amigo mío, es de noche para mí; sin embargo incluso así, hablo de la luz del mediodía que danza en las montañas y de la sombra escarlata que se abre paso sigilosamente por el valle; pues tú no puedes oír los cantos de mi oscuridad ni puedes ver mis alas que se agitan contra las estrellas. Y no me interesa que me oigas ni que me veas en mí. Deseo estar a solas con la noche.

Cuando tú asciendes a tu Cielo, yo desciendo a mi Infierno. Incluso entonces tú me llamas a través del infranqueable abismo que nos separa: "Mi compañero, mi camarada", y yo te respondo: "Mi camarada, mi compañero", porque no quiero que veas mi infierno. Las llamas te cegarían y el humo te ahogaría. Y me gusta mi Infierno; lo amo tanto al grado de no dejar que lo visites. Prefiero estar a solas en mi Infierno.

Tú amas la Verdad, la Belleza y la Justicia; y yo sólo por complacerte te digo que es bueno amar esas cosas; pero en el fondo de mi corazón me río de tu amor por estas entidades. Sin embargo, no te dejo ver mi risa: Prefiero reír a solas.

Amigo mío, tú eres bueno, discreto y sensato; es más: eres perfecto, y yo a mi vez hablo contigo con sensatez y discreción, pero... estoy loco. Solo que enmascaro mi locura. Prefiero estar loco a solas.

Amigo mío, ...tú ni siquiera eres mi amigo, pero, ¿cómo hacer que lo comprendas?. Mi senda no es la tuya y, sin embargo, caminamos juntos, cogidos de la mano...














de K. Gibran

viernes, 15 de noviembre de 2013

Orgulloso de mi "patria"

ME SIENTO ORGULLOSO DE SER ARGENTINO!

¿orgulloso de qué?

La patria es un invento social. De hecho la patria argentina tiene fecha de fabricación el 9 de Julio de 1816 (o si queres el 25 de mayo de 1810). Lo que quiero decir que las patrias las inventó el hombre al igual que las religiones. Fijate vos que loco que siempre los militares tienen a la iglesia "con" ellos.
De esa forma se ha dividido el mundo y así surgen las guerras. Y el dominio de los mas ricos-poderosos sobre los mas debiles-pobres.
Divide y reinaras.
Estamos siendo reinados-gobernados por una gente que no se muestra pero que son los dueños del mundo, ellos dirigen a los politicos simplemente porque dirigen los mercados.
Son dueños de los bancos, medios de des-información, universidades y laboratorios de investigacion cientifica, etc, etc. Los dueños de la "verdad" y de la "realidad".
Porque la ciencia descubre verdades absolutas.
Y los noticieros te muestran la realidad.
Lo que no está en el tele: no existe.
No hicieron creer muchas pendejadas.
Como por ejemplo que tenemos que amar una cosa que se llama patria y un Dios.
Y en nombre de eso, solo por defender eso, esa cosa que no existe, el hombre a podido justificar matar a otro.
Pensemoslo un rato, sin defender ni atacar nada. Sólo con el ánimo de descubrir juntos que estamos haciendo en realidad.
Solo en el siglo 20 hemos asesinado a mas de 140 millones de personas por causas politicas o religiosas, es decir porque tienen un Dios o una patria distinta y han sido programados para creer distinto.
A causa de esa división "el sistema" asesina a 100.000 personas por día a causa de hambre.
Cada día.
Hoy también.
Pensémoslo con una mano en el corazón. Sin rabia. Sin dolor. Pero pongamos atención a esto.
¿qué estamos haciendo?
¿a qué estamos jugando?
Llega un punto en la vida que uno se sienta en su corazón a reflexionar estas cosas profundamente y cambiás radicalmente tu manera de ver, pensar y sentir el mundo y la vida.
Un abrazo.

Mariano Gringaus


miércoles, 6 de noviembre de 2013

El pasaje clave del Bhavagad Gita

Bhagavad significa santo. El Bhavagad Gita es el libro sagrado del hinduismo.
Se lo considera uno de los clásicos religiosos más importantes del mundo.


Les comparto este pasaje del Baghavad Gita, que es donde donde el príncipe Arjuna debe llevar a la guerra a su imperio. Pero mientras los 2 ejercitos esperan para empezar la batalla el príncipe se arrepiente y se enfrenta a una profunda crisis moral al ser consciente que el tiene familiares y amigos en los 2 bandos que él mandará a matar.

Árjuna estaba reacio a participar en la batalla, debido a la matanza que sabía que iba a causar en las filas enemigas, que incluían a muchos de sus propios familiares. Sin embargo, fue persuadido por su guía y amigo cercano, el dios Krishná, para cambiar de opinión. El diálogo entre ambos acerca de los temas involucrados en la guerra —el valor, el deber del guerrero, la naturaleza de la vida humana y el alma y el papel de los dioses— conforman el argumento del Bhagavad Guitá, uno de los episodios claves de este gran libro espiritual nacido en el hinduísmo.






Cuidado con la experiencia, no vaya a ser que te juegue en contra.

Hay que ser cuidadosos en el aprendizaje a través de las experiencias.
Solemos creer que la experiencia en sí es sabiduría pero no es así. Todos los ancianos no son sabios. Y además hay niños muy sabios.

El que se quema con leche ve una vaca y llora - dicen en Argentina.
A veces cuando probamos algo y sale mal, creemos que la solución es no probar más para que nada mal vuelva a salir.
Pero si no probamos no podemos descubrir nada nuevo.
El miedo a errar nos paraliza.
Los niños no tienen es miedo en general por eso son tan creativos.
Esta sociedad ha demonizado el error. En una empresa por ejemplo si errás te podés quedar sin trabajo.
La experiencia muchas veces nos juega en contra, nos condiciona a creer que ahora todo sigue siendo igual que antes como ese cuento del elefantito bebé que lo habían atado a un palo para que no se escape. Él trato de romper esa soga pero con sus 100kgs no pudo.
Con el tiempo creció. Ahora pesa 2500 kgs. y podría romper esa soga con mucha facilidad.
Pero hace tiempo que ya no lo intenta. Porque así lo educaron.
Porque así lo aprendió.
Y quedó muerto en vida.

Mark Twain lo decía así:
"...deberíamos tener mucho cuidado cuando afirmamos que la experiencia es la madre de la ciencia y mucho menos pensar que la experiencia ya es la sabiduría en sí misma y quedarnos ahí. No nos vaya a pasar como al gato que cuando se sienta encima de la tapa de una estufa que está caliente se quema y pega un salto huyendo. El gato aprende de la experiencia y nunca se sentará de nuevo encima de la tapa de esa estufa cuando ésta esté caliente y eso nos puede parecer muy bien, pero no olvidemos que tampoco volverá a sentarse encima de la tapa de cualquier estufa aunque ésta se encuentre fría y apagada...".

saludos!

Mariano Gringaus Urrutia


jueves, 31 de octubre de 2013

Hay un solo momento...

Hay un solo momento en el cual es necesario estar consciente.
Ese momento es Ahora.

Buda

La indecencia. Ese gran invento del hombre.

Indecencia, vulgaridad, obscenidad-- estas cosas estás estrictamente confinadas al hombre, él las inventó. Entre los animales superiores no hay rastro de ellas. Ellos no ocultan nada, no se avergüenzan. El hombre, con su mente sucia, se cubre a si mismo.
Un hombre nunca entraría en un salón con el torso desnudo, porque está tan predispuesto él y sus iguales para la sugestión indecente. El hombre "El animal que rie". Pero el mono también lo hace como apuntó Mr. Darwin, y como el Pájaro Australiano también lo hace.
No-- el hombre es el animal que se avergüenza. Él es el único que lo hace-- o que necesita hacerlo.

Mark Twain
(año 1896)


El hombre sabio

El hombre sabio vive actuando, no pensando en actuar, ni pensando en lo que pasará cuando haya terminado de actuar.... Él sabe que su vida habrá terminado demasiado pronto; él sabe, porque él ve, que nada es más importante que ninguna otra cosa, Así pues el hombre sabio suda y resopla y si uno lo observa es igual a cualquier otro hombre, excepto que él controla la locura de su vida. Ya que nada es más importante que ninguna otra cosa, el hombre sabio, el hombre de conocimiento, escoge cualquier acto, y actúa como si le importara. El control que tiene sobre su locura le impulsa a decir que su actuación importa y hace que actúe como si importara, y sin embargo sabe que no es así; de modo que cuando cumple con sus actos, se retira en paz, y el hecho de que sus actos hayan sido buenos o malos, hayan resultado o no, no es cosa que le preocupe.

(C. Castaneda)




miércoles, 23 de octubre de 2013

Hay 2 opciones. No se puede estar despierto y dormido al mismo tiempo.

Hay 2 opciones
1- o bien usas sus tus pensamientos y tu mente.
2- o bien eres usado por tus pensamientos y tu mente.

Un pensamiento es algo que aparece en ti, te roba tu atención y tu energía durante un rato, te distrae separándote de tu entorno, y luego se va. Te desconecta de la realidad inmediata, de todo lo que sucede a tu alrededor.
Es como si fuera un teléfono que suena, lo atendemos inmediatamente, escuchamos atentamente y nos creemos todo lo que nos dice.
Pero es un teléfono que suena 60.000 veces por día.
¡Cuánto trabajo!

Una creencia es un pensamiento que se quedó enquistado en la mente, y ahora hacemmos lo que sea por defenderlo.
¿Lo que sea? ¿Cualquier cosa?
Bueno, pensemos un momento. Por miedo la gente necesita creer en algo a cualquier precio.
Por miedo somos capaces de defender nuestras creencias hasta la muerte.
Por defender una creencia hemos matado a 262 millones de personas como tú y como yo, por defender creencias tales como por ejemplo nuestra patria o nuestro Dios.
¿Por qué somos capaces de matar o pelearnos a muerte con alguien?
Porque sentimos que esas creencias, esos pensamientos, esas opiniones acerca del mundo, de Dios, del sexo, de la política, sentimos que todo eso somos nosotros. Es decir estamos tan identificados con esos pensamientos que creemos que nosotros somos mismos. Sentimos que somos una colección de opiniones, ideas, teorías, pensamientos y dichos, entonces los defendemos como si estuvieramos defendiéndonos a nosotros mismos.
En una discusión, sentimos que si decimos: "Tienes razón, yo estaba equivocado" de alguna forma algo nuestro muere y se debilita.

El ego es la identificación con esos pensamientos.
Esta identificación crea un yo separado de la realidad, de la vida, de la existencia, de Dios (por ponerle otro nombre), y de los otros seres.
Sentimos que ese yo tiene una vida personal, individual, totalmente aislada del resto de la humanidad y del resto del universo, cuando en realidad la vida es una sola siendo nosotros la vida misma.
"Mi vida" no existe como tal, solo hay "vida". Yo no poseo una vida, la vida me posee a mí. Dicho mejor, no hay un "yo" a quién la vida posea, la vida soy yo. Directamente. Sin intermediarios. Yo soy vida. Somos vida. La vida es una.
Así como nuestro corazón late solo, nuestra digestión se hace sola, nuestro cabello crece solo, también nuestra mente piensa sola.
No podemos dejar de pensar. Pero podemos dejar de darle tanta importancia a esos llamados internos en forma de pensamiento que aparecen 60.000 veces cada día y nos quitan tanta energía.
Podemos ser conscientes que los pensamientos que se nos aparecen cada día son el resultado de nuestro pasado, de nuestra experiencia, nuestra educación, nuestros traumas, nuestros miedos, nuestros deseos y sobretodo todo lo que nos han dicho nuestros padres y quienes nos han criado. Esta programación a veces nos domina. Y de alguna forma nos posee.
Liberarse es la clave.
Liberarse de ese fantasma que no existe, porque en últimas instancias si te pido que me muestres tu yo, solo me hablarás de tu pasado, pero no me lo puedes enseñar porque no existe en la realidad. Porque es solo un conjunto de ideas.
Si dejamos de lado esa tremenda cantidad de ideas y opiniones formadas en el pasado, podemos salir de nuestro ilusorio mundo personal para encontrarnos con los demás en el único mundo que existe. El real.
Hay una sola Tierra, pero 8000 millones de mundos y así es imposible que nos llevemos bién, es imposible siquiera que podamos hablar y escuchar sin pasar a la defensa y al ataque. Así es imposible que vivamos en comuníón (común-unión).
Union viene de Uno, unirse es hacerse Uno.


Mariano Gringaus Urrutia




lunes, 21 de octubre de 2013

Charlas gratuitias On-line

Estoy planificando unas charlas gratuitias On-line acerca del pensamiento y el sufrimiento.
Los participantes podran verme y oirme en video y también a través de una ventana de chat podrán comentar y preguntar lo que quieran.
Por lo tanto no es necesario que tengan microfono ni cámara. Con una computadora con altavoces es suficiente.
Como nosotros vivimos en distintos países con distintos horarios me gustaría que enconráramos un horario que nos quede cómodo a la mayoría.
Entonces los invito a las personas que les interese la charla que a comenten aquí debajo el horario que les vendría mejor, y el país donde viven.
Gracias.
Saludos,

Mariano Gringaus




viernes, 18 de octubre de 2013

El peligro de no relacionarse

Parece ser que todo va evolucionando como si se nos fuera de las manos.
Cada vez es más normal ver como alguien se pone a escribir en su movil dejando a la persona que tiene delante practicamente sola.
La gente camina por la calle absorbida en su teléfono móvil.
Los otros caminan por la calle absorbidos en sus pensamientos.

Ya no nos juntamos a tomar algo y a charlar, porque pensamos que como pusimos todas las fotos de esa vida tan maravillosa que queremos mostrarles a los demás que tenemos en nuestro Facebook, ya estamos relacionados.
Vivimos cada vez en un mundo más virtual.

Antes el dinero, eran monedas de oro. Valía porque el otro con el cual estaba contriudo tenía (y tiene) valor por su peso, por lo que es.
Ahora el dinero es papel con dibujitos de colores. Igual que el del Monopoly o el Estanciero (version argentina del Monopoly).
El dinero es como un pensamiento, solo vale porque nosotros depositamos en él nuestra creencia que vale. Nosotros lo hacemos valer.

Por eso el dinero de Argentina, 1 peso argentino que vale hoy solo 12 céntimos de Euro, cuando hace apenas hace 11 años valía casi 10 veces más.
El oro sigue valiendo practicamente lo mismo.

Los pensamientos también nos afectan simplemente porque estamos muy acostumbrados a creerles inconscientemente todo lo que nos dicen. Y nuestro estado emocional que está intimamente relacionado con nuestros pensamientos, nos afecta tanto inscluso a nivel físico, que
a largo plazo nos puede provocar enfermedades de todo tipo.

Volviendo a lo de charlar, hoy experimenté una larga charla con unos chicos en la calle que estában juntando firmas para exigir que el mundo sea menos corrupto (exposed2013.de)

Observé que es mucho más sano es charlar entre nosotros, pero con confianza y sin miedo a lo que el otro pueda pensar y sin necesidad de convencer al otro de nada. Como 2 viejos amigos sentado en el banco de una plaza, filosofando, reflexionando abiertamente con absoluta libertad de permitirse pensar y cuestionar todas las ideas por más identificados que estemos con ellas.

Si nos quedamos en casa solos, y no nos juntamos a charlar, nos pasamos el día pensando, lo cual es charlar con uno mismo. El problema es que a nosotros mismos somos capaces de decirnos cualquier cosa, nos mentimos todo el tiempo, nos excusamos, nos justificamos nos distraemos y dilatamos nuestro sufrimiento, nuestro estancamiento.
En cambio, cuando
digo en voz alta lo que pienso, al escucharlo dicho por mi boca ya suena distinto, y si además se que se lo estoy diciendo a otra persona, voy a poner más cuidado. Voy a revisar más antes de mostrar las ideas que me estuve diciendo a mí mismo.
Lo bueno de un amigo es que hay tal confianza que se puede animar a preguntarnos con total libertad e invitarnos a revisar ciertos pensamientos que muchas veces parecen ser buenos, pero revisten cierta negatividad.

En resumen:
juntémonos a charlar.
Aunque sea por skype.
El pueblo unido, jamás será vencido.
En la unión está la fuerza.
En Islandia, hace sólo 5 años, charlando charlando, hicieron la Revolución y encarcelaron a los políticos que los habían llevado al crash (bancarrota) financiero.



Un abrazo,

Mariano


jueves, 17 de octubre de 2013

La revolución que los medios de incomunicación nos oculta

No es casualidad que los medios de in-comunicación no nos hayan contado la historia de la Revolucion de Islandia que sucedió apenas hace 5 años.
Es parte de la manipulación mediática.
Porque ¿adiviná quiénes son los dueños de los medios de comunicación?
Si, son los mismos dueños de los bancos. Sería ridículo que el dueño de un banco te muestre y explique como un país entero dejó quebrar todo el sistema bancario y así saneó su problema.
No, no hubo anarquía, ni incendios ni apocalipisis como nos quieren hacer creer, todo lo contrario.

Apenas tres meses después de que estallase la burbuja financiera, en otoño de 2008, Islandia tumbó a su Gobierno y dejó quebrar a sus bancos. En poco más de dos años, el país de 320.000 habitantes se negó dos veces y por referéndum a hacerse responsable de una deuda bancaria de 6.700 millones de euros.
Dijeron: Los bancos están al servicio nuestro. Nosotros no estamos al servicio de los bancos.
El primer ministro al mando del Ejecutivo hasta que estalló la crisis fue después juzgado y condenado por negligencia al haber permitido una burbuja financiera sólo comparable en Europa a la de Irlanda.

Aquí un video con un mensaje del gestor de dicha revolución pacífica:

Nuestra vida es el pasado, los recuerdos y la memoria de lo que ya pasó.

"Todo lo conocido es pasado".
Esta frase no es discutible, ya que "conocido" es participio pasado del verbo conocer, esto indica pasado gramaticalmente.

Les dejo un video de 8 min. que explica por qué los seres humanos tenemos problemas. Yo lo he visto varias veces en los ultimos años y cada vez que lo veo lo entiendo mejor.
Lleva tiempo digerir tanta verdad.
O mejor dicho:
lleva tiempo desintoxicar nuestra mente de tanta basura.

saludos!


miércoles, 2 de octubre de 2013

¿Qué es el amor? (por J. Krishnamurti)

¿Qué es el amor?

Vamos a descubrir comprendiendo lo que el amor no es; porque, como el amor es lo desconocido, a él tenernos que allegarnos descartando lo conocido. Lo desconocido no puede ser descubierto por una mente que está llena de lo conocido. Lo que vamos a hacer, pues, es descubrir los valores de lo conocido, considerar lo conocido; y cuando simplemente se lo considera sin condenación, la mente se libra de lo conocido. Entonces sabremos lo que es el amor. Tenemos, pues, que enfocar el amor negativamente, no positivamente.
¿Qué es el amor para la mayoría de nosotros? Cuando decimos que amamos a alguien, ¿qué queremos dar a entender? Queremos decir que poseemos esa persona. De esa posesión surgen los celos, porque si lo pierdo a él o a ella- ¿qué sucede? Me siento vacío, perdido; por lo cual legalizo la posesión. Lo retengo a él o a ella-. Del hecho de retener, de poseer a esa persona, provienen los celos, el temor y todos los innumerables conflictos que surgen de la posesión. Esa posesión, ciertamente, no es amor. ¿Acaso lo es?
Es obvio que el amor no es sentimiento. Ser sentimental, ser emotivo, no es amor, porque el sentimentalismo y la emoción son meras sensaciones. Una persona religiosa que llora nombrando a Jesús o a Krishna, a su “guía espiritual” o a alguna otra persona, es simplemente sentimental, emotiva. Se entrega a la sensación, que es un proceso de pensamiento, y el pensamiento no es amor. El pensamiento es resultado de la sensación. Así, pues, la persona que es sentimental, emotiva, no tiene posibilidad de conocer el amor. Nuevamente, ¿no somos emotivos y sentimentales? El sentimentalismo, la emotividad, son una mera forma de la autoexpansión. Estar lleno de emoción no es amor, evidentemente, porque una persona sentimental puede ser cruel cuando sus sentimientos no se ven correspondidos, cuando no tienen salida. Una persona emotiva puede ser incitada a odiar, lanzada a la guerra, a la matanza. Y el hombre que es sentimental, lleno de lágrimas con motivo de su religión, carece ciertamente de amor.
¿El perdón es amor? ¿Qué está implícito en el perdón? Vosotros me insultáis y yo me resiento, lo recuerdo; luego, por compulsión o arrepentimiento, digo “os perdono”. Primero retengo y luego rechazo. ¿Eso qué significa? Que yo sigo siendo la figura central. Sigo siendo importante; soy yo que perdono a alguien. Mientras exista la actitud de perdonar, quien es importante soy yo, no la persona que, según se supone, me ha insultado. De suerte que, cuando yo acumulo resentimiento y luego niego ese resentimiento, lo cual vosotros llamáis “perdón”, ello no es amor. Es obvio que el hombre que ama no tiene enemistad alguna, y a todas estas cosas él es indiferente. La simpatía, el perdón, la relación que existe cuando se posee, los celos y el temor, nada de eso es amor. Todo eso pertenece a la mente, ¿no es así? Mientras la mente sea el árbitro no hay amor, pues la mente sólo arbitra poseyendo, y su arbitraje es mera posesividad en diferentes formas. La mente sólo puede corromper el amor, no puede dar nacimiento al amor, no puede brindar belleza. Podéis escribir un poema sobre el amor, pero eso no es amor.
Es obvio que no hay amor cuando no hay verdadero respeto, cuando no respetáis a los demás, ya se trate de criados o de amigos. ¿No habéis advertido que no sois respetuosos, buenos, generosos, con vuestros servidores, con las personas que, según se dice, están “por debajo” de vosotros? Pero sentís respeto por los que están arriba, por vuestro jefe, por el millonario, por el hombre con título y una gran casa, por el que puede brindaros mejor posición, un empleo mejor, por la persona de quien podéis obtener algo. Pero maltratáis a los de condición más baja que vosotros, con quienes usáis un lenguaje especial. Donde no hay, pues, respeto, no hay amor. Donde no hay compasión, piedad, perdón, no hay amor. Y como la mayoría de nosotros nos hallamos en ese estado, carecemos de amor. No somos respetuosos, ni compasivos, ni generosos. Somos posesivos, llenos de sentimientos y emociones que pueden ser dirigidos en uno de estos sentidos: matar, asesinar, o hacer causa común con otros para algún fin disparatado, fruto de la ignorancia. ¿Cómo, pues, puede haber amor?
Sólo podéis conocer el amor cuando todas esas cosas han cesado, terminado; sólo cuando no poseéis, cuando no sois meramente emotivos en vuestra devoción por un objeto. Tal devoción es una súplica, es buscar algo en forma diferente. El hombre que ora no conoce el amor. Corno sois posesivos, como buscáis una finalidad, un resultado, mediante la devoción y la plegaria lo cual os torna sentimentales, emotivos- es natural que no haya amor; y es obvio que no hay amor cuando no hay respeto. Podréis decir que sí tenéis respeto, pero vuestro respeto es para el superior; ello es simplemente el respeto que proviene de desear algo, es el respeto del temor. Si realmente sintierais respeto, seríais respetuosos con los inferiores y no sólo con los llamados “superiores”; y como ese respeto no lo tenéis, en vosotros no hay amor. ¡Cuán pocos entre nosotros somos generosos, magnánimos, compasivos! Sois generosos cuando os conviene, compasivos cuando esperáis algún provecho. Cuando esas cosas desaparezcan, cuando no ocupen vuestra mente, y cuando las cosas de la mente no llenen vuestro corazón, entonces habrá amor; y sólo el amor puede transformar la actual locura e insania del mundo, no los sistemas, ni las teorías de izquierda o de derecha. Sólo amáis realmente cuando no poseéis, cuando no sois envidiosos, codiciosos, cuando sois respetuosos, cuando tenéis misericordia y compasión, cuando tenéis consideración por vuestra esposa, vuestros hijos, vuestro vecino, vuestros infortunados servidores
Acerca del amor no se puede pensar; el amor no puede ser cultivado ni practicado. La práctica del amor, la práctica de la fraternidad, sigue estando en el ámbito de la mente, y por lo tanto no es amor. Cuando todo eso ha cesado, entonces surge el amor, entonces conoceréis qué es amar. Por consiguiente el amor no es cuantitativo sino cualitativo. No decís “amo al mundo entero”; pero cuando sabéis amar a uno, sabéis amar a todos. Es porque no sabemos amar a uno, que nuestro amor a la humanidad es ficticio. Cuando amáis, no hay uno ni muchos: hay sólo amor. Sólo cuando hay amor pueden resolverse todos nuestros problemas; y entonces conoceremos su felicidad y su bienaventuranza.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Saber escuchar

Saber escuchar

1- El escuchar es un arte que no se obtiene fácilmente, pero en él hay belleza y gran comprensión. Escuchamos con distintas intensidades de nuestro ser, pero nuestro escuchar es siempre desde una idea preconcebida o desde un punto de vista particular. No escuchamos simplemente; se interpone siempre la pantalla de nuestros propios pensamientos, de nuestras conclusiones, de nuestros prejuicios, nuestra experiencia personal, creencias y opiniones. Para escuchar tiene que haber quietud interna, una atención relajada; hay que estar libre del esfuerzo de adquirir. Este estado alerta y, no obstante, pasivo, uno puede escuchar lo que está más allá de la conclusión verbal. Las palabras confunden; son sólo medios exteriores de comunicación; pero para comunicarnos más allá del ruido de las palabras, en el escuchar tiene que haber una pasividad alerta. Los que aman pueden escuchar; pero es extremadamente raro encontrar a alguien que escuche. Casi todos vamos tras resultados, queremos alcanzar metas; estamos siempre venciendo y conquistando; en consecuencia, no escuchamos.

La mayoría de nosotros estamos muy poco acostumbrados a escuchar. Si oímos cualquier cosa contraria a nuestra forma habitual de pensar, o si alguien desprecia uno de nuestros ideales favoritos, nos inquietamos de sobremanera.
Tenemos intereses creados en ciertas ideas y en ciertos ideales, al igual que los tenemos en nuestras propiedades y bienes materiales, y también en nuestra experiencia y conocimiento acumulados; y cuando se pone en tela de juicio cualquier cosa de éstas, perdemos el equilibrio y oponemos resistencia a todo lo que nos dicen.

2- Estamos tan identificados con nuestras opiniones y pensamientos que cuando algo los “toca", nos sentimos tocados o incluso amenazados. Nos sentimos heridos y atacados y entonces pasamos al modo defensa-ataque, y entramos en la lucha por defender un ideal, una creencia, una opinión, un pensamiento, tal como si estuviéramos defendiéndonos a nosotros mismos.
Algunos llegan a decir: "Es que estoy defendiendo la verdad!", pero la verdad no necesita defensores. La verdad sigue siendo la verdad aunque la tapen, nieguen o ignoren.

Te pido que escuches con una mano en el corazón, sin tratar de defender ni atacar lo que se dice. Escucha con neutralidad, con desnudez, con pureza.
Escucha sin elección. Escucha sin preferencias, sin pensamientos de por medio, sin otra intención mas que la de escuchar. Escucha sin filtros, sin intermediarios. Escucha directamente. Escucha con toda tu energía en el escuchar. Escucha con todo tu Ser.
Sólo cuando uno escucha así, oye la canción profunda de las palabras.
Escuchando en serena quietud, así podemos estar sentados, los 2, juntos, en comunión, siendo uno.
Eso es amor.
Eso es amar.

1- J. Krishnamurti
2- Mariano Gringaus


Todo está contaminado, incluso la espiritualidad, la autoayuda, etc...

Hay gente ofreciendo soluciones por todas partes, ya sea a través del circo político, o bien líderes espirituales, o incluso movimientos más progresivos ofreciendo soluciones
autosustentables, lo cierto es que mucha gente parece tener un plan para salvar el mundo.

Algunos otros dicen que todo es como debiera ser,
y todo lo que tenemos que hacer es dejarnos llevar, concentrarnos en dar “amor y luz”
y todo saldrá bien. 
Es algo genial tener ideas visionarias, lo único negativo es que la esperanza
que se basa únicamente en ideales no tiene sentido si no hay una base sobre la cual construirse.

La noción popular es que debemos “hacer”, “actuar” o “votar” y pareciera ser que la mayoría sólo espera que alguien les diga lo que tienen que hacer para así evitar pensar demasiado.
El problema es: ¿qué es realmente lo que eres capaz de hacer cuando ni siquiera te conoces a ti mismo?
¿Qué cosa es la humanidad? Todos somos uno, pero ¿realmente somos todos iguales por dentro?
¿Todos vemos, pensamos y sentimos de la misma manera?
¿Quién puede decir qué cosa es buena para el mundo y qué no lo es?
Los problemas que el mundo enfrenta, la destrucción, la avaricia, el genocidio, el colapso económico, no pueden ser solucionados hasta que el hombre se enfrente a sí mismo
y trabaje para conseguir Auto-conocimiento, dejando atrás la adoración del ego.

La humanidad está profundamente condicionada por la cultura, la sociedad, la religión, los medios, el nacionalismo, la educación, el gobierno, y toda clase de creencias ilusorias.
Antes de ofrecer una solución necesitamos ser conscientes de este condicionamiento y realizar el trabajo necesario para poder comprendernos a nosotros mismos y a nuestras reacciones mecánicas reactivas, adicciones emocionales y nuestra propia imparcialidad
al rechazar automáticamente el tipo de información que nos haga entrar en conflicto con nuestra visión del mundo.
El autoconocimiento honesto requiere esfuerzo y coraje, ya que uno tiene que confrontar todos los condicionamientos y programaciones, como así también las mentiras
que nos decimos a nosotros mismos para poder encajar.
Las mentiras que hemos defendido como parte de nuestra identidad durante tanto tiempo.

Si uno es sincero consigo mismo, este proceso llevará inevitablemente a confrontar las mentiras del mundo, y así empezará a VER el mundo más como realmente ES, no como a uno le gustaría que fuera, o como cree que es.

Esto da como resultado un aumento de la consciencia y alerta, yendo de la subjetividad hacia una visión más objetiva, abandonando el falso yo condicionado y adoptando nuestro ser superior basado en la Verdad, el Conocimiento, y esencialmente el Amor, que no es otra cosa que un estado elevado del propio ser, y no un mero estado emocional. En tanto más vemos al mundo y a nosotros mismos con objetividad, más sabias son nuestras elecciones, y el resultado tendrá un impacto positivo más duradero.
Este trabajo ha de realizarse por dentro y por fuera, ya que ambos aspectos están conectados. Tal como cuando Neo despierta en el film “The Matrix”, no es algo
placentero dado que las ilusiones, barreras y programas han sido desplazados.
Sólo la Verdad nos hará libres.
Una vez somos capaces de VER, en especial los aspectos menos placenteros de nuestra realidad, al que tanta gente se empeña en ignorar, tendremos una mejor comprensión de qué es lo que se debe HACER.

“El despertar sólo es posible para aquellos que lo buscan y lo desean, para aquellos que están dispuestos a luchar consigo mismos y trabajar en ellos mismos por un largo tiempo y de manera muy persistente para conseguirlo” ~ G.I. Gurdjieff

La necesidad de “Conoceros a Vosotros Mismos” ha sido transmitida por muchos hombres sabios y por antiguas enseñanzas a lo largo del mundo durante miles de años.
No obstante, la profundidad de estas enseñanzas y el esfuerzo requerido para alcanzar un estado elevado de consciencia han últimamente sido distorsionados y diluidos en el ruedo de la New Age y los “Movimientos de Consciencia”. Algunas veces en forma deliberada, para mantener a la gente alejada de la verdad.

Los poderes al mando utilizan la desinformación para infiltrar no sólo en partidos políticos
y organizaciones progresivas, sino también dentro del movimiento New Age.

“Lo que sigue es la manipulación de los valores y tendencias espirituales. No es ningún accidente que en los últimos años hayamos visto surgir un nuevo pensamiento religioso. La religión de la conformidad y la pasividad: confiar en el proceso; lo que sea que suceda es lo que debe suceder; todo el mundo está exactamente donde debe estar; no te resistas, limítate a consentir; resistir es ser negativo, es tener miedo, es no tener consciencia. Una receta infalible para convencer a los nativos a entregar las llaves del
reino, una forma excelente y muy astuta de manipulación” ~ M.V. Summers

La religión ha sido usada para controlar a la sociedad por milenios.
El movimiento New Age, con sus muchas enseñanzas distorsionadas, parece estar a punto de convertirse en la nueva “religión global”, llevando a la gente a la complacencia y la conformidad con una idea excesivamente simplificada de “todos somos uno” “somos luz” o “todo lo que necesitas es amor”. Hay mucha gente que de verdad cree que ha conseguido despertar, pero en realidad sólo están soñando que están despiertos. De hecho, lo que se puede ver hoy dentro del movimiento New Age es muy similar a los seguidores de las religiones dogmáticas: fe ciega, pensamiento deseoso, proyección emocional y ausencia de pensamiento crítico.

La desinformación efectiva siempre contiene una buena cantidad de verdades para atraer a quienes buscan la verdad, y las mentiras suficientes para gobernarlos y mantenerlos en un túnel de visión subjetiva.
Lo mismo puede decirse de los gurus de la autoayuda, y de muchos otros que dicen conocer el camino hacia la felicidad y la abundancia; que ellos están aquí para “ayudarte a que te ayudes”, ofreciendo técnicas para “atraer” y “manifestar” ya sea dinero, una relación satisfactoria, el trabajo perfecto, pareja, etc… mientras que amasan millones gracias a la desesperación de mucha gente que busca la felicidad y una salida.

“El hombre debe obtener resultados reales, en su vida interior y exterior. No me refiero a los resultados que la gente moderna se esfuerza por alcanzar en un intento de autodesarrollo. Esos no son resultados, sino reacomodamientos de material psíquico, un proceso al que los budistas denominan *samsara* y que la Biblia denomina *polvo*”
~ Jacob Needleman

Cuando observamos con detenimiento algunas enseñanzas de la autoayuda, podemos apreciar que la mayoría son agradables para el ego, con sus deseos y programas condicionados.
Lo que ellos promueven y presionan es a que la gente siga sus deseos sin intentar comprender de dónde vienen esos deseos. En cierto modo, lo que hoy en día se vende
como espiritualidad y autoconocimiento es más bien lo opuesto a lo que las tradiciones esotéricas clásicas vienen comunicando. Se trata más que nada de otra forma de escape, otro programa para dejar de observar el mundo y a uno mismo como realmente son. El autoconocimiento de verdad no es una caminata en el parque, ni algo acerca de manifestar los propios deseos.
“El objetivo de todo trabajo esotérico debe ser el de la objetividad, primeramente en nuestra comprensión de nosotros mismos, y luego, a medida que nuestros filtros y programas se van desactivando, en la comprensión del mundo. Una enseñanza esotérica verdadera, por lo tanto, no solo se centrará en “Conócete a Ti Mismo”, sino que además proveerá el conocimiento necesario sobre la realidad de nuestra realidad. Si faltara uno de estos aspectos, se puede dar por seguro que es una enseñanza incompleta, y una enseñanza incompleta, aunque se deba a la ignorancia del maestro, aunque solo sea inconsciente, es peligrosa.”
~ Henry See, de “Predador Espiritual: Prem Rawat alias Maharaji“

Esto no significa que todos los autores y maestros de renombre sean engañosos adrede.
Ellos mismos pueden haber sido embaucados, y estar difundiendo desinformación sin saberlo, por buenas que sean sus intenciones.

La mayoría de ellos saben más de marketing y de venderse a sí mismos que un verdadero conocimiento acerca del trabajo espiritual.

No es un asunto de blanco o negro, es que las mentiras están mezcladas con la verdad, por lo que el discernimiento es la clave.

La verdad sobre nuestro mundo y la humanidad ha sido suprimida por miles de años,
y ciertamente no será revelada en el programa de Oprah.
“Muchos se vuelven populares porque hablan y escriben con un estilo reduccionista que mete todo lo complejo y perturbador en fórmulas enlatadas acerca de lo que el crecimiento espiritual debe ser supuestamente. Docenas de autores New Age podrían compilar todo su trabajo en un gran volumen titulado “Cómo Conocer La Profundidad De
Tu Ser Sin Interrumpir La Rutina De Tu Confortable Estilo De Vida.”
~ Lew Paz, “Pushing Ultimates: Fundamentals of Authentic Self-knowledge”

“No es posible despertar a la consciencia sin dolor. La gente es capaz de hacer cualquier cosa, por absurda que sea, para evitar enfrentarse a su propia alma. Nadie se ilumina imaginando figuras de luz, sino por hacer consciente la oscuridad.” ~ Carl Gustav Jung

La necesidad de buscar la verdad en uno mismo y en el mundo, y actuar en consecuencia debe nacer de uno mismo.

Nadie puede hacerlo por otro, y nadie puede forzar a nadie para que lo haga, hasta que el hombre mismo se de cuenta de los preciosos tiempos en los que vivimos.
El libre albedrío no es realmente algo “libre” mientras el hombre siga actuando desde su personalidad condicionada.
Quienes no se conocen a sí mismos continuarán viviendo en su propia prisión, una prisión que no posee rejas ni paredes, creyendo que sus líderes son “salvadores”,
como si se tratase de un síndrome de Estocolmo global, adorando y defendiendo a aquellos que los mantienen presos. Se convierten en herramientas de la Matrix, creyendo que son “libres”, pero en verdad solo siguen reaccionando mecánicamente a las influencias del exterior por sus condicionamientos acumulados.

No existe posibilidad alguna de cambio con sólo reenviar los últimos vídeos conspirativos, cuestionables enseñanzas New Age, y material canalizado de origen dudoso,
meditando sobre el amor y la luz, buscando soluciones sustentables, o protestando con unas cuantas pancartas con eslogans.

Es cierto que algo de todo eso puede desencadenar o plantar la semilla de la consciencia, pero el cambio definitivo sólo sucederá si NOSOTROS mismos somos capaces de cambiar y separar la mentira de la verdad, dentro Y fuera. Sólo entonces seremos
capaces de ver el mundo como realmente es, sin filtros de negación, pensamiento deseoso, falsas esperanzas y fallos de percepción a causa de nuestro estado distorsionado de existencia. Para poder hallar la verdad del mundo,
debemos ver la verdad de uno mismo, y dejar de mentirnos a nosotros mismos.

Sólo entonces sabremos qué es lo que debemos “hacer”, y actuaremos en consecuencia.

“Lo que traerá paz será la transformación interior, lo que conduce a la acción exterior. La transformación interior no es aislación, no es renunciar a la acción exterior. Por el contrario, sólo puede haber una acción adecuada con una forma de pensar adecuada, y no puede haber un pensamiento adecuado si no hay autoconocimiento. Si no te conoces a ti mismo, no existe la paz.

Un Ideal no es más que un escape, un evitar pensar en lo que es, una contradicción de lo que es. Un ideal evita la acción directa sobre lo que es.

Para tener paz tendremos que amar, tendremos que dejar de vivir en un mundo ideal para comenzar a ver las cosas como son y actuar en consecuencia para poder transformarlas. Mientras cada uno de nosotros siga buscando seguridad psicológica, la seguridad fisiológica necesaria: alimento, vestimenta y refugio, la paz será destruida.

Algunos asentirán diciendo “estoy de acuerdo”, y luego saldrán y harán lo mismo que vienen haciendo desde siempre.
Es un asentimiento meramente verbal y no tiene significado alguno,
ya que los misterios y las guerras del mundo no se detendrán por un asentimiento casual. Sólo se detendrán cuando todos sean conscientes del peligro, cuando sean conscientes de su responsabilidad, cuando dejes de poner el asunto en manos de otros.

Si eres consciente del sufrimiento, si eres capaz de ver la urgencia de la acción inmediata en lugar de posponer, entonces te habrás transformado a ti mismo.”
~ Jiddu Krishnamurti

Durante este período de transición sin duda ES posible despertar. 
De todos modos, estamos en la Era de la Decepción y en tanto la gente no se conozca a sí misma, seguirán confundiendo la ilusión con la realidad. Es necesario observar
detenidamente el término “despertar”, porque es posible “despertar” meramente a otra forma de ilusión, soñando que hemos despertado cuando en verdad seguimos durmiendo. Por otra parte, el autoconocimiento corre el riesgo de transformarse en una
actividad narcisista, cuando se está demasiado concentrado consigo mismo
y no tiene una red de trabajo que le pueda aportar una opinión objetiva. Las soluciones ofrecidas últimamente por los numerosos “Movimientos de Consciencia” y otros con buenas intenciones, no son malas por sí mismas, pero dejando de lado el trabajo necesario para profundizar en el conocimiento no es posible realmente “hacer una diferencia”, y nada cambiará fundamentalmente por lo que muchas de esas soluciones no dejan de ser poco más que castillos en el aire. Además, conocerse a sí mismo es requisito
indispensable para comenzar a buscar la verdad en el mundo, dado que es necesario que la propia percepción sea clara para poder separar la mentira de la verdad.
Un autoconocimiento honesto debe venir de la mano con la observación de los asuntos globales que parecen ser ignorados por los autoproclamados seres “conscientes” que desean un mundo mejor. Sean asuntos relacionados con el 9/11, zionismo, psicopatía y ponerología, el fenómeno OVNI, entre muchos otros misterios pasados y presentes.
Hay mucho con lo que ponerse al corriente antes de que cualquier tipo de “Edad Dorada” se comience a manifestar.

El nombre del juego es “supresión del conocimiento”.
El camino hacia el despertar está lleno de trampas y callejones sin salida, sin mencionar las fuerzas que hacen todos los esfuerzos posibles para mantenernos dormidos.

No es casualidad que una buena parte de este conocimiento esotérico crucial haya sido tan eficientemente filtrado y que sea tan difícil de conciliar con los movimientos espirituales de la New Age.

El conocimiento protege; la ignorancia pone en peligro.

“Intenta por un momento aceptar la idea de que no eres realmente como crees ser, que te sobreestimas, de hecho, te mientes a tí mismo.
Que te mientes a tí mismo en todo momento, todo el día, toda tu vida.
Que estas mentiras te gobiernan hasta tal punto que ya no eres capaz
de controlarlo.
Eres presa de la mentira. Mientes, en cualquier sitio. Tus relaciones con los otros son una mentira. Las enseñanzas que impartes, todas tus convenciones mienten. Tus teorías, tu arte mienten. Tu vida social y familiar también son una mentira. Y también lo que piensas acerca de ti mismo.

Pero tú nunca te detienes a pensar en lo que dices o en lo que haces porque crees en ti mismo.

Debes detenerte y mirar hacia adentro. Observa sin preconceptos, acepta por un momento que estás lleno de mentiras. Si te observas de este modo, intentando comprenderte, sin compadecerte de ti mismo, renunciando a todas tus supuestas riquezas a cambio de un momento de realidad, posiblemente veas de pronto algo que nunca hasta
entonces habías visto hasta hoy.

Podrás ver que eres muy diferente a lo que creías ser. Verás que en realidad eres dos. Uno de ellos que no es, si no que ocupa el sitio y desempeña el papel del otro. Y uno que es aún tan débil, tan insustancial, que desaparece en un instante. Porque no puede tolerar las mentiras. Hasta la más pequeña de las mentiras lo hace desaparecer.
Él no lucha, no resiste, porque ya se siente derrotado.

Aprende a observar hasta que seas capaz de ver las diferencias entre tus dos naturalezas, hasta que hayas visto todas las mentiras y la decepción dentro de tí mismo. Cuando hayas sido capaz de identificar tus dos naturalezas, ese día, dentro de tí habrá nacido la verdad.”
~ de “La Primera Iniciación” por Jeanne de Salzmann.




miércoles, 25 de septiembre de 2013

Videos para crecer, para abrir los ojos un poco mas.

Sir Ken Robinson
(Espectacular: en 20 min. explica por qué los niños son tan felices y luego de pasar por la escuela ya no lo son más)
La Escuela mata la creatividad
20 min.

http://youtu.be/nPB-41q97zg




Pelicula "El guerrero pacifico". Peliculon! Está en Youtube la peli entera.
Resumen de mejores partes. 8min.

http://youtu.be/krT1RZTNarI





Mas allá del pensamiento
Explica la sabiduría más allá del pensamiento. Muy claro.

http://www.youtube.com/watch?v=tqJEAqwO5SM&feature=share&list=PLKdulNRpLYDNKyendxrBaWOkAA1bK9M4G
28 min




Conócete a ti mismo. UNA JOYA! un must!
Explica el tema de los placebos espirituales. Como han contaminado incluso el conocimiento espiritual para que no despertemos.

http://www.youtube.com/watch?v=is3CPHzCg_w&feature=share&list=PLKdulNRpLYDNKyendxrBaWOkAA1bK9M4G
15 min



Amor Apego,Miedo y otras Drogas que compartimos en Familia,Mamá Papá e hijos.Codependencia
Explica claramente como pocas madres aman de verdad a sus hijos.

http://www.youtube.com/watch?v=hYTVlU59iTY&feature=share&list=PLKdulNRpLYDNKyendxrBaWOkAA1bK9M4G
9min.


La vida es un espejo. (Biodescodificacion). Este video me dio un palo en la cabeza muy fuerte. Muy recomendable.
Enric Corbera, que actualmente está curando enfermos terminales de cáncer explica las emociones acumuladas en las enfermedades.
Una maravilla
2 hs. (mira los primero 10 min. y luego ves si te resuena o no. Pero no lo descartes. Es super potente)

http://www.youtube.com/watch?v=tqDdvvFRtcA&feature=share&list=PLKdulNRpLYDNKyendxrBaWOkAA1bK9M4G





Jim Carrey presenta a Eckhart Tolle (autor de el libro de mi vida "El poder del ahora")
4 min.

http://youtu.be/3Sb9XE_tlMs





Pelicula del Dr. Wayne Dyer "El cambio" (The shift) Gran pelicula.
2 horas

http://youtu.be/IulQsSUhFII




Krishnamurti

"La vida religiosa" Explica el problema de las religiones.
6 min.

http://youtu.be/sAn9_xs4Ff4



Krishnamurti

Liberarse de la imagen de uno mismo
(si uno puede hacer esto, creo que el 90% de los problemas de la vida se disuelven)
6 min.

http://youtu.be/2fEfALnrm8k




Conferencia del Tao (imperdible. Toda la filosofía oriental se apoya en el Taoismo)
43 min.

http://youtu.be/shyh8UHOcZg




Pensamientos que van-y-vienen vs. pensamientos-creencias

Algunas personas poseen pensamientos. Otras personas en cambio parecen ser poseídas por sus pensamientos y son incapaces de revisarlos de cuestionarlos libremente. Esos pensamientos sagrados e "intocables" se llaman creencias.

Los pensamientos son solo ideas apareciendo en tu cabeza. Eso es la mente. Ideas apareciendo constantemente en tu Ser. Tenemos aproximadamente 60.000 pensamientos diarios.
Los pensamientos vienen, te hacen sufrir y luego se van. Tú no los piensas, ellos aparecen involuntariamente. Igual que respiras involuntariamente, igual que tu cuerpo hace la digestión involuntariamente, igual que crece tu cabello y tu corazón late involuntariamente.
Simplemente sucede. No puedes dejar de pensar. Es algo compulsivo, involuntario y el problema se agrava realmente cuando el pensamiento no es observado (cuando es incontrolado). Algunos pensamientos vienen y se quedan estancados durante mucho tiempo. Sí, incluso durante siglos. Se llaman creencias. Eran primero de tus bisabuelos, luego pasaron a tus abuelos, luego a tus padres, y ahora son tuyas. Otra característica de las creencias es que en vez de tú tener esos pensamientos es como si ellos te tuvieran a ti. Por eso eres incapaz de revisarlas, y de cuestionarlas a fondo. Porque estás completamente identificado con ellas. Crees que tú mismo eres esos mandatos, esas ideas, esos conceptos. Las creencias son el resultado de la necesidad de seguridad sicológica de las personas. Producto del miedo. Miedo de no saber. Miedo de no permanecer. Miedo de desaparecer. Miedo de morir.
Tanto miedo tenemos que sentimos que necesitamos creer en algo firme, en algo concreto. Las creencias que por miedo han sido creadas, y que por miedo seguirán siendo defendidas ciegamente. Si tenemos creencias no tenemos libertad de pensamiento. Somos esclavos de nuestros pensamientos. ¿Cuán esclavos? Somos capaces de matar a otros para defender esas creencias. 100 millones de personas han muerto solo en el último siglo en manos de otros. No en catástrofes naturales. Sino por defender una creencia, una tradición como puede ser una creencia religiosa o la creencia de que existe una patria que defender, etc. Y no solo somos capaces de matar a otros, algunos se inmolan y sin ir más lejos el pensamiento puede ser tan destructivo que puede llevar a una persona a creer que quitarse la vida puede ser la única solución para acabar con su sufrimiento. Sufrimiento provocado por creer en sus pensamientos! Así de contradictorios somos.
Es hora de empezar a despegarse de los pensamientos. Seamos coherentes con nosotros mismos. Utilicemos nuestra mente a nuestro favor en vez de dejar que ella nos utilice a nosotros como ha sucedido durante tantos milenios de pensamiento inconsciente, compulsivo e incontrolado. Es hora de darse cuenta que vamos todo el día de acá para allá pensando sin poder parar. Ese pensamiento nos abstrae. Nos domina. Nos hace acumular emociones. Nos hace vivir en una realidad inventada por la reacción de nuestro pasado al presente.
Reaccionamos al presente con la experiencia del pasado. Y así somos capaces de repetir una y otra vez la misma historia, las mismas guerras, el mismo engaño.
Es hora de cortar con el juego de la mente. Cortar con ese círculo vicioso.
Siguiendo a la mente en vez de seguir el corazón hemos creado esta sociedad, hipócrita, competitiva, egoísta y ciega que le da valor solo al dinero y el poder.
Es hora de despertar.

Un abrazo fuerte,

Mariano Gringaus