- reflexionando profundamente, poniendo el corazón, la mente y el alma en esta búsqueda.
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jueves, 19 de septiembre de 2019
22 minutos para ver como vivimos.
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lunes, 15 de abril de 2019
La gente ignora el inmenso poder que tiene. El poder de crear la realidad.
No sé como fue, pero en algún momento del camino perdimos el poder, la autoridad sobre nosotros mismos, es decir, sobre nuestro mundo, sobre nuestra realidad.
Ejemplo 1:
En la televisión dijeron que este año estará de moda el color violeta. La gente lo acepta y lo cree e inmediatamente y a partir de ese momento se pone en marcha un mecanismo aparentemente invisible que transforma esta creencia en una realidad. Los negocios venden ropa violeta, la gente la compra, y las calles se visten de violeta. Pero… un momento… ¿quién tiene la autoridad y el poder para decidir que este año será el color violeta?
Bueno, uno puede creer que son los dueños de la industria textil, porque son ellos los que deciden qué fabricar y de que color. Ellos deciden el color de ropa que va a haber en los negocios.
Pero esto no es tan así, porque el resto de personas, es decir nosotros, decidimos si entramos en este juego o no. Nosotros en realidad podemos comprar y usar la ropa que nosotros queremos. Nosotros decidimos, ya sea consciente o inconscientemente. Nuestro poder siempre reside en nosotros. Aunque lo ignoremos. Aunque lo neguemos.
En la televisión dijeron que este año estará de moda el color violeta. La gente lo acepta y lo cree e inmediatamente y a partir de ese momento se pone en marcha un mecanismo aparentemente invisible que transforma esta creencia en una realidad. Los negocios venden ropa violeta, la gente la compra, y las calles se visten de violeta. Pero… un momento… ¿quién tiene la autoridad y el poder para decidir que este año será el color violeta?
Bueno, uno puede creer que son los dueños de la industria textil, porque son ellos los que deciden qué fabricar y de que color. Ellos deciden el color de ropa que va a haber en los negocios.
Pero esto no es tan así, porque el resto de personas, es decir nosotros, decidimos si entramos en este juego o no. Nosotros en realidad podemos comprar y usar la ropa que nosotros queremos. Nosotros decidimos, ya sea consciente o inconscientemente. Nuestro poder siempre reside en nosotros. Aunque lo ignoremos. Aunque lo neguemos.
Cuando es de forma consciente podemos elegir en libertad.
Pero cuando es de manera inconsciente solo estamos reaccionando, estamos siendo controlados por impulsos que ni siquiera notamos, no estamos eligiendo, algo en nosotros lo está haciendo por nosotros. Somos robots o esclavos que obedecen y reaccionan de acuerdo a lo esperado por los demás. Hemos perdido el poder a la autoridad sobre nosotros mismos, es decir, sobre nuestra realidad.
Pero cuando es de manera inconsciente solo estamos reaccionando, estamos siendo controlados por impulsos que ni siquiera notamos, no estamos eligiendo, algo en nosotros lo está haciendo por nosotros. Somos robots o esclavos que obedecen y reaccionan de acuerdo a lo esperado por los demás. Hemos perdido el poder a la autoridad sobre nosotros mismos, es decir, sobre nuestra realidad.
Ejemplo 2:
Juan te dice algo feo, algo que te hiere psicológicamente/emocionalmente. La intención de Juan es hacerte sentir mal.
Si tú no crees lo que Juan dijo, si uno no lo acepta, eso que fue dicho se disuelve en la nada. Desaparece. Pero si uno lo cree, eso lo hace realidad. Uno empieza a sentirlo que como real, vivirlo como real, dicho en otras palabras, uno lo hace real. Uno coopera sin querer con su intención de lastimarte, reaccionando de forma inconsciente y completando la intención Juan. Es como si Juan nos hubiera utilizado a nosotros para crear ese mal. Y nosotros sin saberlo lo hemos ayudado. Vaya putada!
Cada uno de nosotros tiene un poder y energía inmensos, el poder de creer o no creer en algo. El poder de aceptar o no aceptar algo. El poder de hacer o no algo realidad.
La contracara de esto es que ese poder, esa energía, puede ser usada tanto para crear como para destruir. Pero hay buenas noticias: esto también está en uno.
Para eso uno tiene que empezar a hacerlo consciente, es decir, empezar a prestar atención a qué cosas estamos aceptando/creyendo cada día, en cada acto de nuestras vidas.
Ese nivel de consciencia determinará cuanta libertad tenemos para crear nuestra realidad o cuanto poder tiene tu inconsciente para creer la suya propia, es decir una realidad que no sabemos de donde salió y que no nos agrada en absoluto.
Juan te dice algo feo, algo que te hiere psicológicamente/emocionalmente. La intención de Juan es hacerte sentir mal.
Si tú no crees lo que Juan dijo, si uno no lo acepta, eso que fue dicho se disuelve en la nada. Desaparece. Pero si uno lo cree, eso lo hace realidad. Uno empieza a sentirlo que como real, vivirlo como real, dicho en otras palabras, uno lo hace real. Uno coopera sin querer con su intención de lastimarte, reaccionando de forma inconsciente y completando la intención Juan. Es como si Juan nos hubiera utilizado a nosotros para crear ese mal. Y nosotros sin saberlo lo hemos ayudado. Vaya putada!
Cada uno de nosotros tiene un poder y energía inmensos, el poder de creer o no creer en algo. El poder de aceptar o no aceptar algo. El poder de hacer o no algo realidad.
La contracara de esto es que ese poder, esa energía, puede ser usada tanto para crear como para destruir. Pero hay buenas noticias: esto también está en uno.
Para eso uno tiene que empezar a hacerlo consciente, es decir, empezar a prestar atención a qué cosas estamos aceptando/creyendo cada día, en cada acto de nuestras vidas.
Ese nivel de consciencia determinará cuanta libertad tenemos para crear nuestra realidad o cuanto poder tiene tu inconsciente para creer la suya propia, es decir una realidad que no sabemos de donde salió y que no nos agrada en absoluto.
Ejemplo 3:
Hace unos años, la gente no creía que la tierra era plana. La tierra era plana! Como todos lo aceptaban y creían, eso en ese momento era REAL. Esa era una verdad aceptada por todos.
Hace unos años, la gente no creía que la tierra era plana. La tierra era plana! Como todos lo aceptaban y creían, eso en ese momento era REAL. Esa era una verdad aceptada por todos.
De la misma manera, en el año 2019 seguimos creyendo un montón de cosas arcaicas, que en su momento eran verdad pero ya han caducado y ahora son destructivas.
Ese poder, esa energía no se pueden parar ni detener. Y aunque no queramos ni nos demos cuenta estamos a cada momento de nuestras vidas pensando, aceptando y creyendo cosas, es decir conformando nuestra realidad.
Ese poder, esa energía no se pueden parar ni detener. Y aunque no queramos ni nos demos cuenta estamos a cada momento de nuestras vidas pensando, aceptando y creyendo cosas, es decir conformando nuestra realidad.
Incluso lo que uno más teme termina sucediendo, por ejemplo: si pienso todos los días que no me quiero enfermar voy a terminar enfermo, porque he pensado en mí enfermo con la emoción del miedo. Me imagino enfermo cada vez que pienso que no quiero enfermarme y eso termina sucediendo.
En cada momento estamos aceptando y creyendo algo. Esto es imparable, como la vida misma.
Por eso cuidemos bien lo que nos creemos, lo que nos repetimos a nos mismos todos los días. Lo que pensamos todo el tiempo.
Por eso cuidemos bien lo que nos creemos, lo que nos repetimos a nos mismos todos los días. Lo que pensamos todo el tiempo.
Porque eso que tú llamas “realidad” amigo mío, lo estás construyendo tú mismo sin saberlo. Ladrillo a ladrillo, palabra a palabra, pensamiento a pensamiento, emoción a emoción, en cada segundo de tu vida. Cada día.
Esto es así.
Y no para.
Y no va a parar.
Esto es así.
Y no para.
Y no va a parar.
Cuidado con lo que creemos, porque eso se termina manifestando como real.
Cada uno es el Dios creador de su mundo.
Restablece ese poder creador en ti.
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domingo, 3 de marzo de 2019
¿DIOS EXISTE? RESPUESTA DE BUDA.
Una mañana un hombre le preguntó a Buda: «¿Existe Dios?».
Buda miró al hombre a los ojos y le dijo:
«No, Dios no existe».
«No, Dios no existe».
Ese mismo día, por la tarde, otro hombre le preguntó: «¿Qué piensas acerca de Dios? ¿Existe Dios?».
Buda miró al hombre a los ojos y le dijo: «Sí, Dios existe».
Ananda (su discípulo), que estaba con él, se quedó muy confundido.
Pero esa tarde, a la puesta de Sol, otro hombre vino con una pregunta muy parecida, aunque formulada de forma distinta. El hombre dijo: «Hay gente que cree en Dios y hay gente que no cree en Dios. Yo no sé a quién creer. He venido a pedirte ayuda».
Ananda estaba muy interesado en oír la respuesta de Buda; en un mismo día Buda había dado 2 respuestas absolutamente contradictorias y ahora surgía una 3ra oportunidad (y no hay una tercera respuesta). Pero Buda le dio una tercera respuesta. No habló, cerró los ojos.
El hombre, al ver a Buda sentado con los ojos cerrados, pensó que quizás era esa la respuesta, así que se sentó junto a él con los ojos cerrados.
Transcurrió una hora y el hombre abrió los ojos, tocó los pies de Buda y dijo:
«Tu compasión es grande. Siempre te estaré agradecido por haberme dado la respuesta».
Ananda no podía creer lo que veía, porque Buda no había dicho una sola palabra… Y el hombre se marchó tan contento, totalmente satisfecho.
Entonces Ananda le dijo a Buda: «¡Esto es demasiado! Deberías pensar en mí; me vas a volver loco. Estoy al borde de un ataque de nervios. A un hombre le dices que Dios no existe, a otro hombre le dices que Dios existe y al tercero no le contestas. Y el tercero dice que ha recibido la respuesta, está contento y agradecido, y te toca los pies. ¿Me puedes explicar qué significa todo esto?».
Buda dijo: «Ananda, la primera cosa que debes recordar es que esas preguntas no las habías formulado tú; por lo tanto, esas respuestas no eran para ti. ¿Por qué te preocupas innecesariamente por los problemas de otra gente?... Primero soluciona tus propios problemas».
Ananda dijo: «Es cierto, esas no eran mis preguntas y las respuestas no iban dirigidas a mí… ¿Pero qué puedo hacer?...Tengo oídos y oigo, he oído y he visto, y ahora todo mi ser está confundido. ¿Cuál es la respuesta correcta?».
Buda dijo: «¿Correcta…? Lo correcto es la consciencia. El primer hombre era un teísta y quería que le reafirmase en su creencia de Dios. Vino con una respuesta -una respuesta hecha- solamente para que le reafirmase en su creencia y poder decir: “Estoy en lo cierto, incluso el propio Buda me ha dado la razón.” Por eso le he dado esa respuesta, solamente para perturbar su creencia, porque creer no es conocer.
»El segundo hombre era un ateo.
»El segundo hombre era un ateo.
También ha venido con una respuesta, una respuesta hecha -que Dios no existe-, y quería que le reafirmase en su incredulidad para poder decir que pienso como él. Tuve que decirle: “Dios no existe.” Pero el propósito era el mismo.
»Si eres capaz de ver mi propósito, verás que no hay contradicción. Estaba perturbando la creencia preconcebida del primer hombre y la incredulidad preconcebida del segundo hombre. La creencia es afirmativa, la incredulidad es negativa, pero en realidad ambas son una misma cosa. No provienen de alguien que conoce; y ninguno de ellos era un verdadero buscador, ambos acarreaban prejuicios.
»El tercero era un verdadero buscador. No tenía ningún prejuicio, abrió su corazón y me dijo: “Hay gente que cree en Dios, y hay gente que no cree en Dios. Yo no sé a quién creer. He venido a pedirte ayuda.” Y la única ayuda que podía darle era una experiencia de consciencia silenciosa; las palabras son inútiles. Y cuando he cerrado mis ojos ha entendido el mensaje. Era un hombre con una cierta inteligencia: abierto, vulnerable. Y cerró los ojos.
»Al profundizar en el silencio, al volverse parte del campo de mi silencio y mi presencia, ha empezado a adentrarse en el silencio, a adentrarse en la consciencia. Cuando transcurrió una hora parecía como si sólo hubieran transcurrido unos minutos; no recibió ninguna respuesta en palabras, pero recibió la verdadera respuesta en silencio: no te preocupes acerca de Dios, no tiene ninguna importancia si existe o no. Lo que importa es la existencia del silencio, si existe o no la consciencia. Si eres silencioso y consciente, tú mismo eres Dios. Dios no es algo ajeno a ti: o eres una mente o eres Dios. En el silencio y en la consciencia, la mente se disuelve, desaparece, y se te revela la divinidad. Sin haberle dicho nada ha recibido la respuesta, y la ha recibido de una forma perfectamente correcta».La respuesta Ananda no está en quien responde si no en quien pregunta.
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martes, 3 de enero de 2017
Afilar el hacha
Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno, y las condiciones de trabajo, mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. –Te felicito, sigue así –dijo el capataz. Animado por estas palabras, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó temprano.
A la mañana siguiente se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. –Debo de estar cansado –pensó. Y decidió acostarse con la puesta del sol. Al amanecer se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.
El capataz le preguntó: –¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez? –¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles”.
A la mañana siguiente se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. –Debo de estar cansado –pensó. Y decidió acostarse con la puesta del sol. Al amanecer se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.
El capataz le preguntó: –¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez? –¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles”.
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miércoles, 17 de agosto de 2016
Primera página del libro "Yo soy eso" de N. Maharaj
No soy esta persona, este cuerpo- mente, ni nada parecido
Como no puedo ser lo que percibo, no soy este cuerpo-mente ni nada de lo que pueda estar consciente.
Como cuerpo, usted está en el espacio. Como mente, usted está en el tiempo. ¿Pero es usted un mero cuerpo con una mente en él? ¿Ha investigado usted alguna vez?
¿Por qué no investiga usted la idea misma de un cuerpo? ¿Aparece la mente en el cuerpo o el cuerpo en la mente? Ciertamente debe haber una mente para concebir la idea «yo soy el cuerpo». Un cuerpo sin mente no puede ser «mi cuerpo». «Mi cuerpo» está invariablemente ausente cuando la mente está en suspenso. Está también ausente cuando la mente está profundamente inmersa en pensamientos y sensaciones.
Usted observa al corazón sentir, a la mente pensar, al cuerpo actuar; el acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.
Lo percibido no puede ser el perceptor. Todo lo
que usted ve, oye, o piensa, recuerde —usted no es lo que acontece, usted es a quien todo eso acontece.
El deseo, el temor, los trastornos, el gozo, no pueden aparecer a menos de que usted esté aquí para que se le aparezcan. Sin embargo, acontezca lo que acontezca, todo apunta a su existencia como centro perceptor. No haga caso de los indicadores y sea consciente de lo que indican.
Dése cuenta de que todo modo de percepción es subjetivo, de que lo que se ve o se oye, se toca o se huele, se siente o se piensa, se espera o se imagina, está en la mente y no en la realidad, y usted experimentará paz y liberación del temor.
Cuando usted se da cuenta de que la distinción entre lo interior y lo exterior está sólo en la mente, usted ya no tiene miedo.
Usted no es el cuerpo ni está en el cuerpo —no hay ninguna cosa tal como el cuerpo. Usted se confunde gravemente a usted mismo; para comprender correctamente —investigue.
¡Usted no está en el cuerpo, el cuerpo está en usted! La mente está en usted. Ambos le ocurren a usted. Están aquí debido a que usted los encuentra interesantes.
Usted sólo sabe que usted reacciona. ¿Quién reacciona y a qué?, usted no lo sabe. Al contacto, usted sabe que usted existe, —«yo soy». El «yo soy esto», «yo soy eso» son imaginarios.
Para mi mismo yo no soy perceptible ni concebible; no hay nada que yo pueda señalar y decir: «esto soy yo». Usted se identifica con todo muy fácilmente; yo lo encuentro imposible. La sensación: «yo no soy esto o eso, ni nada es mío» es tan fuerte en mí que tan pronto como aparece una cosa o un pensamiento, viene inmediatamente la sensación «yo no soy esto».
Oiga usted lo que oiga, vea usted lo que vea, piense usted lo que piense, yo no soy eso. Yo estoy libre de ser un percepto, o un concepto.
Lo mismo que usted no puede ver su rostro, sino sólo su reflejo en el espejo, así usted sólo puede conocer su imagen reflejada en el espejo inmaculado de la presenciación pura. Vea las máculas y elimínelas. La naturaleza del espejo perfecto es tal que usted no puede verlo. Todo lo que usted puede ver será necesariamente una mácula. Apártese de ella, abandónela, conózcala como algo indeseado.
Una vez perfeccionado el espejo para que refleje correctamente, verdaderamente, usted puede
volver el espejo y ver en él un verdadero reflejo de usted mismo —verdadero hasta donde el espejo puede reflejar. Pero el reflejo no es usted mismo — usted es el veedor del reflejo. Compréndalo claramente —perciba usted lo que perciba, usted no es lo que usted percibe. Usted puede ver ambos, la imagen y el espejo. Usted no es ninguno de ambos.
Recuerde, nada de lo que usted percibe es suyo.
Lo que es realmente suyo propio —usted no es consciente de ello.
Usted no es nada de lo que pueda ser consciente.
Como debe haber algo inmutable para registrar lo discontinuo, no soy este cuerpo-mente, que no es ni continuo ni permanente.
La mente es discontinua. Una y otra vez se queda en blanco, como en el sueño profundo o en el desvanecimiento, o en la distracción. Debe haber algo continuo para registrar la discontinuidad. La memoria es siempre parcial, no fiable y evanescente. Ella no explica el fuerte sentido de identidad que impregna la consciencia, la sensación de «yo soy». Encuentre lo que está en la
raíz de ello.
Usted no puede ser consciente de lo que no cambia. Toda consciencia es consciencia del cambio. Pero la percepción misma del cambio — ¿no necesita un trasfondo inmutable?
Los cambios son inevitables en lo que cambia, pero usted no está sujeto a ellos. Usted es el trasfondo sin cambio, contra el que se perciben los cambios.
El sí mismo basado en la memoria es momentáneo. Pero ese sí mismo requiere una continuidad sin ruptura detrás de él. Usted sabe por experiencia que hay lagunas en las que su sí mismo es olvidado. ¿Qué lo trae de nuevo a la vida? ¿Qué le despierta a usted por la mañana? Debe haber algún factor constante que salva las lagunas en la consciencia. Si usted observa cuidadosamente, encontrará que incluso su consciencia diaria opera en destellos, con lagunas que se intercalan todo el tiempo. ¿Qué hay en las lagunas? Qué puede haber sino su ser real, que es atemporal; la mente y la ausencia de mente son uno para él.
Dése cuenta de que, piense usted lo que piense que usted es, se trata sólo de una corriente de aconteceres; de que mientras que todo acontece,
viene y va, sólo usted es, lo sin cambio entre lo cambiante, lo autoevidente entre lo inferido. Separe lo observado del observador y abandone las falsas identificaciones.
La sucesión de momentos transitorios crea la ilusión del tiempo, pero la realidad atemporal del ser puro no está en movimiento, pues todo movimiento requiere un trasfondo inmutable. El ser puro mismo es el trasfondo. Una vez que usted lo ha encontrado en usted mismo, usted sabe que nunca había perdido ese ser independiente, independiente de todas las divisiones y separaciones.
Lo real es sin cambio. Lo que cambia no es real, lo que es real no cambia. Ahora bien, ¿qué es en usted eso que no cambia? Mientras hay alimento, hay cuerpo y mente. Cuando el alimento se acaba, el cuerpo muere y la mente se disuelve. ¿Pero perece el observador? Es un hecho de experiencia efectiva que el sí mismo tiene ser independiente de la mente y del cuerpo. Es ser—presenciación— felicidad. La presenciación de ser es felicidad.
Usted debe darse cuenta de usted mismo como lo inmutable, detrás y más allá de todo lo que se mueve, el presenciador silente de todo lo que acontece.
Como la persona es un caudal cambiante de objetos mentales que yo, como sujeto, considero mi cuerpo-mente, no puedo ser una persona. Soy, pero no puedo ser esto o aquello.
No es usted quien desea, teme y sufre, sino la persona construida sobre el cimiento de su cuerpo por las circunstancias y las influencias. Usted no es esa persona.
La persona no es nunca el sujeto. Usted puede ver una persona, pero usted no es la persona.
Su ser una persona se debe a la ilusión del espacio y del tiempo; usted se imagina que está en un cierto punto y que ocupa un cierto volumen; su personalidad se debe a su autoidentificación con el cuerpo.
¿Cómo viene al ser la personalidad? Por la memoria. Identificando el presente con el pasado y proyectándolo en el futuro. Piense en usted mismo como momentáneo, sin pasado ni futuro, y su personalidad se disuelve.
El cuerpo-mente es como una habitación. Está aquí, pero yo no necesito vivir en ella siempre.
La persona es meramente el resultado de una incomprensión. En realidad, no hay ninguna cosa
tal. Las sensaciones, los pensamientos y las acciones corren ante el observador en sucesión inacabable, dejando su rastro en el cerebro y creando una ilusión de continuidad. Un reflejo del observador en la mente crea la sensación de «yo» y la persona adquiere una existencia aparentemente independiente. En realidad no hay ninguna persona, sólo el observador idenficándose a sí mismo con el «yo» y lo «mío».
Es porque el «yo soy» es falso por lo que quiere continuar. La Realidad no necesita continuar — sabiéndose a sí misma indestructible, es indiferente a la destrucción de las formas y expresiones. Para fortalecer y estabilizar el «yo soy» nosotros hacemos todo tipo de cosas —todo en vano, pues el «yo soy» tiene que ser reconstruido de instante en instante. Es un trabajo que no cesa y la única solución radical es disolver la sensación separativa de «yo soy tal y tal persona» de una vez por todas.
No es el «yo soy» lo que es falso, sino lo que usted cree que usted es. Yo puedo ver, más allá de la menor sombra de duda, que usted no es lo que usted cree ser.
Lo que es realmente suyo propio —usted no es consciente de ello. De lo que usted es consciente
no es usted ni suyo. Suyo es el poder de percepción, no lo que usted percibe. Es un error tomar lo consciente como la totalidad del hombre. El hombre es lo no consciente, lo consciente y lo supraconsciente, pero usted no es el hombre. Suya es la pantalla, la luz y también el poder de ver, pero la imagen no es usted.
Como es mi presencia, la que está siempre aquí y ahora, la que le otorga la cualidad de actual a cualquier acontecimiento, yo soy más allá del tiempo y el espacio. Nunca nací, ni tampoco moriré.
Tome la idea «yo he nacido». Usted puede tenerla por verdadera. No lo es. Usted jamás ha nacido, y jamás morirá. Es la idea lo que ha nacido y lo que morirá, no usted. Al identificarse a usted mismo con ella usted devino mortal.
Su error consiste en su creencia de que usted ha nacido. Usted no ha nacido nunca ni nunca morirá.
Entre lo recordado y lo actual hay un diferencia básica, que puede ser observada de momento en momento. En ningún punto del tiempo lo actual es lo recordado. Entre los dos hay una diferencia de cualidad, no sólo de intensidad. Lo actual es
inconfundiblemente actual. Usted no puede intercambiar los dos por ningún esfuerzo de voluntad o de imaginación. Ahora, ¿qué es lo que da esta cualidad única a lo actual? Obviamente, es el sentido de que usted está presente. En el recuerdo y en la anticipación hay una clara sensación de que es un estado mental bajo observación, mientras que, en lo actual, la sensación es primariamente la de estar presente y ser presenciador. Dondequiera que usted va, el sentido de aquí y ahora usted lo lleva consigo todo el tiempo. Ello significa que usted es independiente del espacio y del tiempo, que el espacio y el tiempo están en usted, no usted en ellos. Es su autoidentificación con el cuerpo, que, por supuesto, es limitado en el espacio y el tiempo, el que le da a usted la sensación de finitud. En realidad usted es infinito y eterno.
Como no puedo ser lo que percibo, no soy este cuerpo-mente ni nada de lo que pueda estar consciente.
Como cuerpo, usted está en el espacio. Como mente, usted está en el tiempo. ¿Pero es usted un mero cuerpo con una mente en él? ¿Ha investigado usted alguna vez?
¿Por qué no investiga usted la idea misma de un cuerpo? ¿Aparece la mente en el cuerpo o el cuerpo en la mente? Ciertamente debe haber una mente para concebir la idea «yo soy el cuerpo». Un cuerpo sin mente no puede ser «mi cuerpo». «Mi cuerpo» está invariablemente ausente cuando la mente está en suspenso. Está también ausente cuando la mente está profundamente inmersa en pensamientos y sensaciones.
Usted observa al corazón sentir, a la mente pensar, al cuerpo actuar; el acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.
Lo percibido no puede ser el perceptor. Todo lo
que usted ve, oye, o piensa, recuerde —usted no es lo que acontece, usted es a quien todo eso acontece.
El deseo, el temor, los trastornos, el gozo, no pueden aparecer a menos de que usted esté aquí para que se le aparezcan. Sin embargo, acontezca lo que acontezca, todo apunta a su existencia como centro perceptor. No haga caso de los indicadores y sea consciente de lo que indican.
Dése cuenta de que todo modo de percepción es subjetivo, de que lo que se ve o se oye, se toca o se huele, se siente o se piensa, se espera o se imagina, está en la mente y no en la realidad, y usted experimentará paz y liberación del temor.
Cuando usted se da cuenta de que la distinción entre lo interior y lo exterior está sólo en la mente, usted ya no tiene miedo.
Usted no es el cuerpo ni está en el cuerpo —no hay ninguna cosa tal como el cuerpo. Usted se confunde gravemente a usted mismo; para comprender correctamente —investigue.
¡Usted no está en el cuerpo, el cuerpo está en usted! La mente está en usted. Ambos le ocurren a usted. Están aquí debido a que usted los encuentra interesantes.
Usted sólo sabe que usted reacciona. ¿Quién reacciona y a qué?, usted no lo sabe. Al contacto, usted sabe que usted existe, —«yo soy». El «yo soy esto», «yo soy eso» son imaginarios.
Para mi mismo yo no soy perceptible ni concebible; no hay nada que yo pueda señalar y decir: «esto soy yo». Usted se identifica con todo muy fácilmente; yo lo encuentro imposible. La sensación: «yo no soy esto o eso, ni nada es mío» es tan fuerte en mí que tan pronto como aparece una cosa o un pensamiento, viene inmediatamente la sensación «yo no soy esto».
Oiga usted lo que oiga, vea usted lo que vea, piense usted lo que piense, yo no soy eso. Yo estoy libre de ser un percepto, o un concepto.
Lo mismo que usted no puede ver su rostro, sino sólo su reflejo en el espejo, así usted sólo puede conocer su imagen reflejada en el espejo inmaculado de la presenciación pura. Vea las máculas y elimínelas. La naturaleza del espejo perfecto es tal que usted no puede verlo. Todo lo que usted puede ver será necesariamente una mácula. Apártese de ella, abandónela, conózcala como algo indeseado.
Una vez perfeccionado el espejo para que refleje correctamente, verdaderamente, usted puede
volver el espejo y ver en él un verdadero reflejo de usted mismo —verdadero hasta donde el espejo puede reflejar. Pero el reflejo no es usted mismo — usted es el veedor del reflejo. Compréndalo claramente —perciba usted lo que perciba, usted no es lo que usted percibe. Usted puede ver ambos, la imagen y el espejo. Usted no es ninguno de ambos.
Recuerde, nada de lo que usted percibe es suyo.
Lo que es realmente suyo propio —usted no es consciente de ello.
Usted no es nada de lo que pueda ser consciente.
Como debe haber algo inmutable para registrar lo discontinuo, no soy este cuerpo-mente, que no es ni continuo ni permanente.
La mente es discontinua. Una y otra vez se queda en blanco, como en el sueño profundo o en el desvanecimiento, o en la distracción. Debe haber algo continuo para registrar la discontinuidad. La memoria es siempre parcial, no fiable y evanescente. Ella no explica el fuerte sentido de identidad que impregna la consciencia, la sensación de «yo soy». Encuentre lo que está en la
raíz de ello.
Usted no puede ser consciente de lo que no cambia. Toda consciencia es consciencia del cambio. Pero la percepción misma del cambio — ¿no necesita un trasfondo inmutable?
Los cambios son inevitables en lo que cambia, pero usted no está sujeto a ellos. Usted es el trasfondo sin cambio, contra el que se perciben los cambios.
El sí mismo basado en la memoria es momentáneo. Pero ese sí mismo requiere una continuidad sin ruptura detrás de él. Usted sabe por experiencia que hay lagunas en las que su sí mismo es olvidado. ¿Qué lo trae de nuevo a la vida? ¿Qué le despierta a usted por la mañana? Debe haber algún factor constante que salva las lagunas en la consciencia. Si usted observa cuidadosamente, encontrará que incluso su consciencia diaria opera en destellos, con lagunas que se intercalan todo el tiempo. ¿Qué hay en las lagunas? Qué puede haber sino su ser real, que es atemporal; la mente y la ausencia de mente son uno para él.
Dése cuenta de que, piense usted lo que piense que usted es, se trata sólo de una corriente de aconteceres; de que mientras que todo acontece,
viene y va, sólo usted es, lo sin cambio entre lo cambiante, lo autoevidente entre lo inferido. Separe lo observado del observador y abandone las falsas identificaciones.
La sucesión de momentos transitorios crea la ilusión del tiempo, pero la realidad atemporal del ser puro no está en movimiento, pues todo movimiento requiere un trasfondo inmutable. El ser puro mismo es el trasfondo. Una vez que usted lo ha encontrado en usted mismo, usted sabe que nunca había perdido ese ser independiente, independiente de todas las divisiones y separaciones.
Lo real es sin cambio. Lo que cambia no es real, lo que es real no cambia. Ahora bien, ¿qué es en usted eso que no cambia? Mientras hay alimento, hay cuerpo y mente. Cuando el alimento se acaba, el cuerpo muere y la mente se disuelve. ¿Pero perece el observador? Es un hecho de experiencia efectiva que el sí mismo tiene ser independiente de la mente y del cuerpo. Es ser—presenciación— felicidad. La presenciación de ser es felicidad.
Usted debe darse cuenta de usted mismo como lo inmutable, detrás y más allá de todo lo que se mueve, el presenciador silente de todo lo que acontece.
Como la persona es un caudal cambiante de objetos mentales que yo, como sujeto, considero mi cuerpo-mente, no puedo ser una persona. Soy, pero no puedo ser esto o aquello.
No es usted quien desea, teme y sufre, sino la persona construida sobre el cimiento de su cuerpo por las circunstancias y las influencias. Usted no es esa persona.
La persona no es nunca el sujeto. Usted puede ver una persona, pero usted no es la persona.
Su ser una persona se debe a la ilusión del espacio y del tiempo; usted se imagina que está en un cierto punto y que ocupa un cierto volumen; su personalidad se debe a su autoidentificación con el cuerpo.
¿Cómo viene al ser la personalidad? Por la memoria. Identificando el presente con el pasado y proyectándolo en el futuro. Piense en usted mismo como momentáneo, sin pasado ni futuro, y su personalidad se disuelve.
El cuerpo-mente es como una habitación. Está aquí, pero yo no necesito vivir en ella siempre.
La persona es meramente el resultado de una incomprensión. En realidad, no hay ninguna cosa
tal. Las sensaciones, los pensamientos y las acciones corren ante el observador en sucesión inacabable, dejando su rastro en el cerebro y creando una ilusión de continuidad. Un reflejo del observador en la mente crea la sensación de «yo» y la persona adquiere una existencia aparentemente independiente. En realidad no hay ninguna persona, sólo el observador idenficándose a sí mismo con el «yo» y lo «mío».
Es porque el «yo soy» es falso por lo que quiere continuar. La Realidad no necesita continuar — sabiéndose a sí misma indestructible, es indiferente a la destrucción de las formas y expresiones. Para fortalecer y estabilizar el «yo soy» nosotros hacemos todo tipo de cosas —todo en vano, pues el «yo soy» tiene que ser reconstruido de instante en instante. Es un trabajo que no cesa y la única solución radical es disolver la sensación separativa de «yo soy tal y tal persona» de una vez por todas.
No es el «yo soy» lo que es falso, sino lo que usted cree que usted es. Yo puedo ver, más allá de la menor sombra de duda, que usted no es lo que usted cree ser.
Lo que es realmente suyo propio —usted no es consciente de ello. De lo que usted es consciente
no es usted ni suyo. Suyo es el poder de percepción, no lo que usted percibe. Es un error tomar lo consciente como la totalidad del hombre. El hombre es lo no consciente, lo consciente y lo supraconsciente, pero usted no es el hombre. Suya es la pantalla, la luz y también el poder de ver, pero la imagen no es usted.
Como es mi presencia, la que está siempre aquí y ahora, la que le otorga la cualidad de actual a cualquier acontecimiento, yo soy más allá del tiempo y el espacio. Nunca nací, ni tampoco moriré.
Tome la idea «yo he nacido». Usted puede tenerla por verdadera. No lo es. Usted jamás ha nacido, y jamás morirá. Es la idea lo que ha nacido y lo que morirá, no usted. Al identificarse a usted mismo con ella usted devino mortal.
Su error consiste en su creencia de que usted ha nacido. Usted no ha nacido nunca ni nunca morirá.
Entre lo recordado y lo actual hay un diferencia básica, que puede ser observada de momento en momento. En ningún punto del tiempo lo actual es lo recordado. Entre los dos hay una diferencia de cualidad, no sólo de intensidad. Lo actual es
inconfundiblemente actual. Usted no puede intercambiar los dos por ningún esfuerzo de voluntad o de imaginación. Ahora, ¿qué es lo que da esta cualidad única a lo actual? Obviamente, es el sentido de que usted está presente. En el recuerdo y en la anticipación hay una clara sensación de que es un estado mental bajo observación, mientras que, en lo actual, la sensación es primariamente la de estar presente y ser presenciador. Dondequiera que usted va, el sentido de aquí y ahora usted lo lleva consigo todo el tiempo. Ello significa que usted es independiente del espacio y del tiempo, que el espacio y el tiempo están en usted, no usted en ellos. Es su autoidentificación con el cuerpo, que, por supuesto, es limitado en el espacio y el tiempo, el que le da a usted la sensación de finitud. En realidad usted es infinito y eterno.
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martes, 19 de abril de 2016
El Dios de Spinoza
Cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta que le hacían los estudiantes era:
-¿Cree Ud. en Dios?
-¿Cree Ud. en Dios?
Y él respondía:
-Creo en el Dios de Spinoza.
El que no Había Leído a Spinoza se quedaba en las mismas…
Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes
Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:
Dios hubiera dicho:
"Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.
Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.
Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.
¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.
Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las
playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.
Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las
playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.
Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.
El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito...
¡No me encontrarás en ningún libro!
Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?
¡No me encontrarás en ningún libro!
Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?
Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.
Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
¿Qué clase de dios puede hacer eso?
¿Qué clase de dios puede hacer eso?
Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.
Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.
Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.
Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.
Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.
No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.
Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han
enseñado acerca de mí.
enseñado acerca de mí.
Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas.
¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?
No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti".
Spinoza
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lunes, 21 de marzo de 2016
Las religiones
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martes, 26 de enero de 2016
Una clase magistral sobre el amor
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lunes, 16 de noviembre de 2015
El mundo está llegando a su fin
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martes, 27 de octubre de 2015
Sobre las ideologías
Cuando uno observa lo que está pasando en este mundo: la situación de la juventud, la ansiedad por la guerra, la pobreza extrema, los odios y motines raciales, la forma lamentable en que los pequeños países soportan su situación monetaria, etc., uno siente que no sabe lo que está sucediendo. Hemos oído muchísimas explicaciones de los filósofos, los intelectuales, los teólogos, los sacerdotes, los psicólogos, de todas las burocracias organizadas, y así sucesivamente. Pero las explicaciones no son bastante buenas, y aún conociendo la causa de estas perturbaciones, no se resuelve la cuestión. Aquí, durante estas reuniones, vamos a ser responsables como individuos y como seres humanos: vamos a ver si podemos entender el problema de nuestra existencia con su desorden, su caos, la desdicha y el enorme dolor, que es a la vez interno y externo. Evidentemente, estamos obligados a disipar las tinieblas que como individuos hemos creado en nosotros y en los demás. Por eso, tenemos que ser muy serios.
Como ustedes saben existen personas que son serias de un modo neurótico; creen que son serias si siguen cierto principio, creencia, dogma o ideología, y si continúan practicándolo. Tales personas no son serias. Tienen una creencia, y esa creencia engendra un extraordinario estado de desequilibrio. De modo que uno tiene que estar sumamente alerta para descubrir qué es lo que significa ser serios.
Podemos ver que las ideologías desempeñan un enorme papel en la vida del hombre en todas las partes del mundo, y que, en efecto, dividen al hombre en grupos: el republicano y el demócrata, la izquierda y la derecha, etc. Separan a las personas y por su misma naturaleza, estas ideologías llegan a convertirse en “autoridad”. Y entonces los que asumen el poder tiranizan de manera democrática o despiadada. Esto se puede observar en todo el mundo. Las ideologías, los principios y las creencias, no solo separan a los hombres en grupos, sino que en realidad impiden la cooperación; sin embargo, lo que necesitamos en este mundo es cooperar, colaborar, actuar juntos, sin que usted lo haga de una manera por pertenecer a un grupo, y yo de otra. La división surge inevitablemente si usted cree en determinada ideología, sea la comunista, la socialista, la capitalista, etc.; sea cual fuere esa ideología, tiene que dividir y crear conflicto.
El ideólogo no es serio, no ve las consecuencias de su ideología. Por lo tanto, para ser en realidad serio, uno tiene que desechar completamente, totalmente, estas divisiones nacionalistas y religiosas, negar lo que es absolutamente falso: y entonces, como resultado, quizás habría una posibilidad de ser real y verdaderamente serios. Tenemos que construir un mundo enteramente distinto, que nada tenga que ver con el mundo de hoy, lleno de manías, conflictos y competencias, un mundo cruel, brutal y violento.
Sólo la mente religiosa es verdaderamente revolucionaria. No existe otra mente revolucionaria; aunque se llame de extrema izquierda o de centro, no será revolucionaria. La mente que a sí misma se llama de izquierda o de centro está tratando con un fragmento de la totalidad y divide incluso este fragmento en otras partes diversas. Esto no es, en absoluto, una mente verdaderamente revolucionaria. La mente realmente religiosa en el sentido profundo de esta palabra es revolucionaria, porque esta más allá de la izquierda, de la derecha y del centro. Comprender esto y cooperar unos con otros es producir un orden social diferente. Y esa es nuestra responsabilidad. Si pudiéramos desechar todas estas cosas pueriles, toda esta inmadurez, creo que podríamos ser la sal de la tierra; y este es el único motivo de habernos reunido. Ustedes no van a sacar nada de mí, ni yo de ustedes. Lo que es absolutamente esencial no es posible lograrlo por medio de una ideología. Creo que esto, desde el punto de vista histórico y de los hechos, es muy obvio. Lo que está pasando en el mundo muestra la división y el conflicto que crean las ideologías. Si usted conoce y se adhiere a una ideología por superior, grande y noble que sea, se incapacita para la cooperación. Quizás esa ideología pueda dar lugar a una destructiva tiranía de la derecha o de la izquierda, más no es posible que pueda traer la cooperación de la comprensión y el amor.
(Capítulo 1 del libro “La libertad interior - Jiddu Krishnamurti)
Como ustedes saben existen personas que son serias de un modo neurótico; creen que son serias si siguen cierto principio, creencia, dogma o ideología, y si continúan practicándolo. Tales personas no son serias. Tienen una creencia, y esa creencia engendra un extraordinario estado de desequilibrio. De modo que uno tiene que estar sumamente alerta para descubrir qué es lo que significa ser serios.
Podemos ver que las ideologías desempeñan un enorme papel en la vida del hombre en todas las partes del mundo, y que, en efecto, dividen al hombre en grupos: el republicano y el demócrata, la izquierda y la derecha, etc. Separan a las personas y por su misma naturaleza, estas ideologías llegan a convertirse en “autoridad”. Y entonces los que asumen el poder tiranizan de manera democrática o despiadada. Esto se puede observar en todo el mundo. Las ideologías, los principios y las creencias, no solo separan a los hombres en grupos, sino que en realidad impiden la cooperación; sin embargo, lo que necesitamos en este mundo es cooperar, colaborar, actuar juntos, sin que usted lo haga de una manera por pertenecer a un grupo, y yo de otra. La división surge inevitablemente si usted cree en determinada ideología, sea la comunista, la socialista, la capitalista, etc.; sea cual fuere esa ideología, tiene que dividir y crear conflicto.
El ideólogo no es serio, no ve las consecuencias de su ideología. Por lo tanto, para ser en realidad serio, uno tiene que desechar completamente, totalmente, estas divisiones nacionalistas y religiosas, negar lo que es absolutamente falso: y entonces, como resultado, quizás habría una posibilidad de ser real y verdaderamente serios. Tenemos que construir un mundo enteramente distinto, que nada tenga que ver con el mundo de hoy, lleno de manías, conflictos y competencias, un mundo cruel, brutal y violento.
Sólo la mente religiosa es verdaderamente revolucionaria. No existe otra mente revolucionaria; aunque se llame de extrema izquierda o de centro, no será revolucionaria. La mente que a sí misma se llama de izquierda o de centro está tratando con un fragmento de la totalidad y divide incluso este fragmento en otras partes diversas. Esto no es, en absoluto, una mente verdaderamente revolucionaria. La mente realmente religiosa en el sentido profundo de esta palabra es revolucionaria, porque esta más allá de la izquierda, de la derecha y del centro. Comprender esto y cooperar unos con otros es producir un orden social diferente. Y esa es nuestra responsabilidad. Si pudiéramos desechar todas estas cosas pueriles, toda esta inmadurez, creo que podríamos ser la sal de la tierra; y este es el único motivo de habernos reunido. Ustedes no van a sacar nada de mí, ni yo de ustedes. Lo que es absolutamente esencial no es posible lograrlo por medio de una ideología. Creo que esto, desde el punto de vista histórico y de los hechos, es muy obvio. Lo que está pasando en el mundo muestra la división y el conflicto que crean las ideologías. Si usted conoce y se adhiere a una ideología por superior, grande y noble que sea, se incapacita para la cooperación. Quizás esa ideología pueda dar lugar a una destructiva tiranía de la derecha o de la izquierda, más no es posible que pueda traer la cooperación de la comprensión y el amor.
(Capítulo 1 del libro “La libertad interior - Jiddu Krishnamurti)
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martes, 20 de octubre de 2015
El amor perfecto
"El amor perfecto destierra el miedo.
Donde hay amor no hay ordenes
ni expectativas, no hay dependencia.
Si te quieres ir, no sentire pena por mi mismo,
disfruto inmensamente tu compañia
pero no estoy apegado"
Anthony de Mello
Donde hay amor no hay ordenes
ni expectativas, no hay dependencia.
Si te quieres ir, no sentire pena por mi mismo,
disfruto inmensamente tu compañia
pero no estoy apegado"
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El maestro
El maestro hizo de su tarea destruir sistematicamente toda doctrina,
toda creencia, todo concepto de lo divino. Porque estas cosas que fueron
originalmente creadas como punteros ahora estaban siendo tomadas como
descripciones.
El amaba citar esa frase del Oriente que dice “Cuando el sabio señala la luna, todo lo que el tonto ve es el dedo"
Anthony de Mello
El amaba citar esa frase del Oriente que dice “Cuando el sabio señala la luna, todo lo que el tonto ve es el dedo"
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martes, 13 de octubre de 2015
Aprender a leer
Cada día, los sacerdotes
examinan minucuisamente la Ley...
y cantan sin parar
complicados sutras.
Antes de hacer eso,
sin embargo, ellos deberían
aprender a leer las
cartas de amor enviadas por
el viento y la lluvia,
la nieve y la luna...
examinan minucuisamente la Ley...
y cantan sin parar
complicados sutras.
Antes de hacer eso,
sin embargo, ellos deberían
aprender a leer las
cartas de amor enviadas por
el viento y la lluvia,
la nieve y la luna...
~Ikkyu~
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sábado, 12 de septiembre de 2015
Un jugador del equipo B del Barsa habla del cambio de consciencia.
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martes, 8 de septiembre de 2015
5 minutos de sensatez y humor
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domingo, 17 de mayo de 2015
martes, 13 de enero de 2015
La religión no es el problema.
Hay quien mata por un partido de fútbol. Hay quien mata por religión.
Ni el fútbol, es malo, ni la religión lo es.
El dinero y ni siquiera una pistola es de por sí algo malo. Nosotros lo utilizamos mal.
Lo mismo pasa con la mente, lo cual significa pensamientos, emociones y sus derivados.
La raíz del problema es la identificación del hombre con su mente, de ahí que el hombre no pueda encontrar esa anhelada paz absoluta que tanto "busca".
Y de allí luego surgen todos los "problemas" y los conflictos.
El ser humano se encuentra en un profundo conflicto consigo mismo y esto se puede ver reflejado en los diversos tipos de problemas que tenemos: problemas de pareja, problemas de pobreza, problemas económicos, religiosos, sociales, racismo, explotación, abusos, violencia, guerras, etc, etc.
Todas las revoluciones que hasta ahora hemos hecho han sido cambios externos, cambios en la manera de pensar, un cambio de mentalidad.
Cuando hagamos un cambio más profundo, a nivel de conciencia, cuando veamos que con la mente solo podemos ver la realidad a través de un hueco muy estrecho, el hueco del pasado. Cuando veamos que todo el pensamiento es una reacción del pasado sobre el presente, cuando el hombre entienda qué es la mente y vea en si mismo como ella funciona, ahí vendrá la verdadera revolución interior.
Pero esto no se estudia desde fuera, como cualquier otra cosa, esto se estudia en uno mismo, y si uno lo ve y no cambia, uno no está viendo nada en absoluto, uno está creyendo que lo ve.
Mucha gente creen entenderlo y dice "que interesante" y luego sigue con su vida de todos los días.
Tiene que haber un quiebre. Llega un momento en la vida de una persona que se confronta consigo mismo, se detiene a si mismo, se mira al espejo y se pregunta: ¿qué carajo necesito para quedarme en paz? ¿qué es lo que realmente quiero? ¿se puede dejar de sufrir? ¿a qué vinimos a este juego de la vida?, ¿que significa vivir? ¿qué significa todo esto? etc...
Pero mientras sigamos viviendo "en automático", repitiendo patrones de conducta heredados de nuestros padres y abuelos sin preguntarnos si eso es lo que realmente queremos hacer... seguiremos así: repitiendo los mismos errores.
La guerra se va acabar cuando el hombre encuentre su paz interior.
Cuando termine el conflicto interior, esa discusión interna que todos tenemos, cuando esa lucha interna se acaba, terminan los conflictos con el mundo.
El mundo solo es un reflejo del hombre.
Pero el pensamiento no se puede resolver el problema que el pensamiento ha creado. Eso sería como intentar apagar el incendio de una estación de servicio (una gasolinera en España) echando gasolina.
un abrazo para todos.
Sé que todos buscamos lo mismo. Sé que todos somos lo mismo que estamos buscando.
Ni el fútbol, es malo, ni la religión lo es.
El dinero y ni siquiera una pistola es de por sí algo malo. Nosotros lo utilizamos mal.
Lo mismo pasa con la mente, lo cual significa pensamientos, emociones y sus derivados.
La raíz del problema es la identificación del hombre con su mente, de ahí que el hombre no pueda encontrar esa anhelada paz absoluta que tanto "busca".
Y de allí luego surgen todos los "problemas" y los conflictos.
El ser humano se encuentra en un profundo conflicto consigo mismo y esto se puede ver reflejado en los diversos tipos de problemas que tenemos: problemas de pareja, problemas de pobreza, problemas económicos, religiosos, sociales, racismo, explotación, abusos, violencia, guerras, etc, etc.
Todas las revoluciones que hasta ahora hemos hecho han sido cambios externos, cambios en la manera de pensar, un cambio de mentalidad.
Cuando hagamos un cambio más profundo, a nivel de conciencia, cuando veamos que con la mente solo podemos ver la realidad a través de un hueco muy estrecho, el hueco del pasado. Cuando veamos que todo el pensamiento es una reacción del pasado sobre el presente, cuando el hombre entienda qué es la mente y vea en si mismo como ella funciona, ahí vendrá la verdadera revolución interior.
Pero esto no se estudia desde fuera, como cualquier otra cosa, esto se estudia en uno mismo, y si uno lo ve y no cambia, uno no está viendo nada en absoluto, uno está creyendo que lo ve.
Mucha gente creen entenderlo y dice "que interesante" y luego sigue con su vida de todos los días.
Tiene que haber un quiebre. Llega un momento en la vida de una persona que se confronta consigo mismo, se detiene a si mismo, se mira al espejo y se pregunta: ¿qué carajo necesito para quedarme en paz? ¿qué es lo que realmente quiero? ¿se puede dejar de sufrir? ¿a qué vinimos a este juego de la vida?, ¿que significa vivir? ¿qué significa todo esto? etc...
Pero mientras sigamos viviendo "en automático", repitiendo patrones de conducta heredados de nuestros padres y abuelos sin preguntarnos si eso es lo que realmente queremos hacer... seguiremos así: repitiendo los mismos errores.
La guerra se va acabar cuando el hombre encuentre su paz interior.
Cuando termine el conflicto interior, esa discusión interna que todos tenemos, cuando esa lucha interna se acaba, terminan los conflictos con el mundo.
El mundo solo es un reflejo del hombre.
Pero el pensamiento no se puede resolver el problema que el pensamiento ha creado. Eso sería como intentar apagar el incendio de una estación de servicio (una gasolinera en España) echando gasolina.
un abrazo para todos.
Sé que todos buscamos lo mismo. Sé que todos somos lo mismo que estamos buscando.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Una sola energía. (5min. 30segs)
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miércoles, 3 de diciembre de 2014
Conócete a ti mismo. (ese el único cámino a la verdad)
"La gente podrá hacer cualquier cosa, no importa cuán absurda, con el fin de evitar enfrentar su propia alma."
"Nadie crece interiormente fantaseando con imágenes de luz o seres celestiales, sino siendo conscientes de su lado oscuro."
(Carl Jung)
La frase "conócete a ti mismo" puede referirse, al ideal de comprender la conducta humana, moral y pensamiento, porque comprenderse uno mismo es comprender a los demás también y viceversa, sabiendo que somos todos pertenecientes a la misma naturaleza. Por eso aprender el verdadero significado de la frase conlleva inevitablemente a verse uno mismo como ser humano ante la verdad, que es lo que es, y por lo tanto descubrir nuestras miserias, en como nos engañamos y mentimos para alimentar nuestro sufrimiento interno.
Este video es para aquellos que aún están en la búsqueda de algo más, habla de como aún en esa búsqueda recibimos manipulación que nos desvía y distrae de nuestro camino, el camino invisible, el camino ilusorio, el camino que no existe, el camino que va desde aquí hasta aquí.
Habla de como mucha gente consume y promueve los placebos espirituales e intelectuales.
El mensaje es muy potente. Les deseo que les llegue como a mí.
Una frase del video que me resonó muchísimo:
Docenas de autores New Age podrían compilar todo su trabajo en un gran volumen titulado “Cómo conocer la profundidad de tu Ser sin interrumpir la rutina de tu confortable estilo de vida.”
(los subtítulos se pueden activar apretando el botón que esta abajo a la derecha, justo al la izquierda del botón que es un engranaje)
http://youtu.be/is3CPHzCg_w
"Nadie crece interiormente fantaseando con imágenes de luz o seres celestiales, sino siendo conscientes de su lado oscuro."
(Carl Jung)
La frase "conócete a ti mismo" puede referirse, al ideal de comprender la conducta humana, moral y pensamiento, porque comprenderse uno mismo es comprender a los demás también y viceversa, sabiendo que somos todos pertenecientes a la misma naturaleza. Por eso aprender el verdadero significado de la frase conlleva inevitablemente a verse uno mismo como ser humano ante la verdad, que es lo que es, y por lo tanto descubrir nuestras miserias, en como nos engañamos y mentimos para alimentar nuestro sufrimiento interno.
Este video es para aquellos que aún están en la búsqueda de algo más, habla de como aún en esa búsqueda recibimos manipulación que nos desvía y distrae de nuestro camino, el camino invisible, el camino ilusorio, el camino que no existe, el camino que va desde aquí hasta aquí.
Habla de como mucha gente consume y promueve los placebos espirituales e intelectuales.
El mensaje es muy potente. Les deseo que les llegue como a mí.
Una frase del video que me resonó muchísimo:
Docenas de autores New Age podrían compilar todo su trabajo en un gran volumen titulado “Cómo conocer la profundidad de tu Ser sin interrumpir la rutina de tu confortable estilo de vida.”
(los subtítulos se pueden activar apretando el botón que esta abajo a la derecha, justo al la izquierda del botón que es un engranaje)
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lunes, 10 de marzo de 2014
Invitación a una charla abierta el 22 de Marzo en Buenos Aires
Los invito a la charla abierta que daré el Sábado 22 de marzo de 18 a 21hs.
¿De qué hablaremos?
No hablaremos de un sistema de creencias, de un catálogo de dogmas, ni de un repertorio de ideas o ideales. No se trata de ningún caudillaje, ni mediación, ni dirección espiritual, ni siquiera se trata de un ejemplo; ni de un ritual, ni de una iglesia, ni de un código, ni de una elevación o alguna forma de parloteo estimulador.
Hablaremos de nosotros mismos, de nuestra experiencia directa, (no de los libros, que son la vida de otros). Hablaremos de nuestra vida que somos y hacemos cada día, en cada momento, con cada palabra, con cada acto y en cada silencio.
Pensaremos, exploraremos y observaremos juntos, este fenómeno extraordinario en el que se ha convertido el hombre, en lo que ha hecho con su propia vida y con la vida del mundo que lo rodea con mucho detenimiento y serenidad para poder ver más allá de nuestra intención.
Más información pueden encontrar aquí en mi Blog:
www.evolucionemosjuntos.blogspot.com
Los espero el Sábado 22 de marzo de 18 a 21hs. en la calle Agrelo 3050 - Once, Capital federal. Biblioteca Teosofica.
Tel 011 -49575095.
(la charla es gratuita y al final se pueden donar 10$ (o más también) para colaborar con los costos del mantenimiento de la sala)
Saludos,
Mariano
¿De qué hablaremos?
No hablaremos de un sistema de creencias, de un catálogo de dogmas, ni de un repertorio de ideas o ideales. No se trata de ningún caudillaje, ni mediación, ni dirección espiritual, ni siquiera se trata de un ejemplo; ni de un ritual, ni de una iglesia, ni de un código, ni de una elevación o alguna forma de parloteo estimulador.
Hablaremos de nosotros mismos, de nuestra experiencia directa, (no de los libros, que son la vida de otros). Hablaremos de nuestra vida que somos y hacemos cada día, en cada momento, con cada palabra, con cada acto y en cada silencio.
Pensaremos, exploraremos y observaremos juntos, este fenómeno extraordinario en el que se ha convertido el hombre, en lo que ha hecho con su propia vida y con la vida del mundo que lo rodea con mucho detenimiento y serenidad para poder ver más allá de nuestra intención.
Más información pueden encontrar aquí en mi Blog:
www.evolucionemosjuntos.blogspot.com
Los espero el Sábado 22 de marzo de 18 a 21hs. en la calle Agrelo 3050 - Once, Capital federal. Biblioteca Teosofica.
Tel 011 -49575095.
(la charla es gratuita y al final se pueden donar 10$ (o más también) para colaborar con los costos del mantenimiento de la sala)
Saludos,
Mariano
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